Mis primeras comisiones en el diario El Mundo -hoy desaparecido- fueron con Daniel Pajuelo (1963-2000), amigo y maestro, compañero de cervezas y de no pocas angustias. Daniel era un observador devastado frente a una ciudad indiferente que a través de su lente podía transmitir dolor, ira y alegría disfrazada. Buscaba pedazos de la ciudad para retratarla y siempre estaba atento a la noticia porque sus fotos además de arte tenían el filón periodístico necesario para acabar en el papel del diario, ese diario que nos juntó y que un día nos mandó por todas partes para luego reunirnos en un bar.
Pero un día Dany se nos murió. Quedaron las fotos, los recuerdos y las enseñanzas de cómo recorrer la ciudad.
La muestra fotográfica ha sido posible gracias al auspicio de la Pontificia Universidad Católica, en cuya Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación se encuentra el Archivo Tafos y el archivo de Daniel Pajuelo, compuesto éste ultimo por imágenes en blanco y negro tomadas durante las décadas de 1980 y 1990.
























Más comentados