Twitter es una de las herramientas más poderosas para los periodistas, pero también es -como dice la periodista peruana Milagros Leiva “una red de abusadores verbales”. O como dice otra colega: “El point de los rumores”. Una de mis amigas más queridas que prefiere el anonimato para no ser atacada en esta red afirma que Twitter es “10% noticias y 90% de basura”. Evidentemente yo apuesto por Twitter, pero coincido con algunas de las ideas aquí citadas y deploro el bullying tuitero.
Leiva se alejó temporalmente de Twitter, lo cual lamento profundamente porque me gustaba mucho leerla -también en 140 caracteres-. Conozco a muchos periodistas que tras un ingreso entusiasta a la red de ‘moda’ para el gremio optaron por no volver a tuitear por miedo ser cuestionados y, en el peor de los casos, insultados.
¿Qué hacer para sobrevivir a Twitter? Esa fue una de las preguntas planteadas por mis alumnos y colegas a través de diversos medios.
Hice una lista de sugerencias desde mi experiencia (#yoconfieso que a veces me refugio en Google+ o en Facebook, donde los “abusadores verbales” están más controlados).
- Selecciona muy bien a tus contactos y depura cada cierto tiempo.
- No prestes atención a esas especies llamadas trolls (o lee este post En defensa del troll y este artículo sobre el anonimato en la red y los medios)
- No respondas a los insultos.
- No explotes en Twitter y opina con prudencia sobre temas sensibles.
- Deja muy claro que no conversarás con los que te insulten. Y aplícalo rigurosamente. Es decir, no lances ‘indirectas’ para referirte a esos usuarios. O no recuerdes a cada rato que eliminaste o bloqueaste al señor X y a la señorita Y. Sácalos de tu camino en silencio. (Descubrí que era lo más sano luego de vivirlo en carne propia).
- Controla tu ego.
- No expongas tu vida íntima en Twitter. (Si lo vas a hacer debes prepararte para todo tipo de reacciones).
- Respira hondo cada vez que encuentres algún agravio. Lo peor que puedes hacer es exponerte a un enfrentamiento.
- Piensa dos veces antes de tuitear una aclaración a una ofensa. Si eres de los que no se puede quedar callado, lo mejor es meditar la respuesta. El pico a pico en Twitter no aporta, así la tribuna aplauda y te aliente.
- Coloca en una balanza lo mejor de Twitter y lo peor (los agresores verbales). Sospecho que lo mejor pesará más.






















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