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10 reflexiones de Vargas Llosa sobre el periodismo

28/03/2012
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Foto: Mario Vargas Llosa Reportero a los quince años

Era enero de 1952 cuando Vargas Llosa ingresó a la redacción de La Crónica, acompañado de su padre. En Mario Vargas Llosa, reportero a los 15 años, del periodista Juan Gargurevich, se hace un repaso de las primeras comisiones del Nobel de Literatura.

“-Mire Vargas, mañana en la noche llega a Lima el nuevo embajador de Brasil. Vaya al aeropuerto con un fotógrafo-le indicó Antonio Olivas, encargado de redactar el cuadro de comisiones, murmurando instrucciones mientras mordisquea el cigarrillo que nunca abandonaba: lo prendía con el pucho del anterior que arrojaba a una lata ya repleta de colillas y ceniza. Probablemente, Fernando Palao, especialista en el tema “aeropuerto” no podía ir.

Fue la primera comisión del novato reportero que siguió al pie de la letra las indicaciones de los veteranos como Milton: “Todo apunta todo, los nombres, cargos, horas, todo”.

Así empezó Vargas Llosa su relación con el periodismo. Con motivo de los 76 años que cumple hoy  recopilamos algunas frases del escritor y este oficio. También hicimos un tablero en Pinterest.

1. “El periodismo ha sido un buen complemento de mi vocación literaria.. Empecé a los 15 años cuando mi padre me consiguió un trabajo en un diario de Lima y traté de cubrir de todo, desde crimen y deportes hasta política y obituarios”. Vargas Llosa al recibir el premio Maria Moors Cabot a la cobertura periodística excepcional latinoamericana. Nota en La Nación de Argentina.

2. “Aunque a mí lo que más me gusta es la literatura, no me gustaría vivir solamente en un mundo de ficción, cortado del resto de la vida. No. Yo quiero tener siempre un pie en la calle, estar inmerso en lo que es la actividad de mis contemporáneos, del tiempo, del sitio donde vivo. Y eso lo representa el periodismo. El periodismo es una manera de opinar, de participar en el debate político, social o cultural. Y eso es lo que hago. Esos artículos son como un puente con el resto de la sociedad, y es una manera de mantenerme en contacto con la vida diaria, con la historia haciéndose”. Vargas Llosa en entrevista con Katharyn Rodemann, de la revista “Texas Monthly”, reseña de Ángel Páez.

3. “El periodismo siempre ha sido para mí muy importante. Durante mucho tiempo me gané la vida haciendo periodismo, y también ha sido una fuente de temas. Muchas de las cosas que he escrito no las hubiera escrito sin haber tenido experiencia de periodista”.  Vargas Llosa en entrevista con Katharyn Rodemann, de la revista “Texas Monthly”, reseña de Ángel Páez.

4. “Escribo en periódicos. Y a veces aún hago periodismo de calle. Fue además una fuente maravillosa de temas, de personajes. No sé qué porcentaje, casi la mitad de las cosas que he escrito provienen de mis tiempos de periodista”. Vargas Llosa responde a la pregunta “¿Aún se considera periodista?” en El País de España.

5. “Los periodistas son seres humanos, si no hay un orden que se defienda y que los respalde, los periodistas no tienen por qué ser mártires. Algunos lo son, desde luego, pero no se puede pedir a la profesión entera que elija el martirio”. Vargas Llosa en México. Agencia Reforma.

6. “Soy consciente de la importancia fundamental que tiene un periodismo libre, para que una sociedad sea libre, para que se denuncien los errores y los horrores que a veces forman parte de la experiencia social y de la labor heroica, arriesgada, muchas veces trágica que han cumplido tantos periodistas latinoamericanos en nuestra época, víctimas de la censura, de la represión, del narcotráfico, del crimen”. Vargas Llosa en Paraguay (AFP).

7. “La lectura nos enseña a hablar, a conocer nuestro idioma, nos enseña a pensar y si no pensamos bien no hablamos bien”. Agencia Andina.

8. “No es verdad que el Internet sea sólo una herramienta. Es un utensilio que pasa a ser una prolongación de nuestro propio cuerpo, de nuestro propio cerebro, el que, también, de una manera discreta, se va adaptando poco a poco a ese nuevo sistema de informarse y de pensar, renunciando poco a poco a las funciones que este sistema hace por él y, a veces, mejor que él. No es una metáfora poética decir que la “inteligencia artificial” que está a su servicio, soborna y sensualiza a nuestros órganos pensantes, los que se van volviendo, de manera paulatina, dependientes de aquellas herramientas, y, por fin, en sus esclavos. ¿Para qué mantener fresca y activa la memoria si toda ella está almacenada en algo que un programador de sistemas ha llamado “la mejor y más grande biblioteca del mundo”? ¿Y para qué aguzar la atención si pulsando las teclas adecuadas los recuerdos que necesito vienen a mí, resucitados por esas diligentes máquinas?”. Vargas Llosa en Más información, menos conocimiento en El País de España.

9. “El Internet ha acabado con la gramática, ha liquidado la gramática. De modo que se vive una especie de barbarie sintáctica…  Si escribes así, es que hablas así; si hablas así, es que piensas así, y si piensas así, es que piensas como un mono. Y eso me parece preocupante. Tal vez la gente sea más feliz si llega a ese estado. Quizás los monos son más felices que los seres humanos. Yo no lo sé”. Vargas Llosa en Montevideo (El Comercio).

10. “En una sociedad libre la acción de los gobiernos está fiscalizada por el Congreso, el Poder Judicial, la prensa independiente y de oposición, los partidos políticos, instituciones que, desde luego, tienen todo el derecho del mundo de denunciar los engaños y mentiras a los que a veces recurren ciertas autoridades para encubrir acciones y tráficos ilegales. Pero lo que ha hecho Wikileaks no es nada de esto, sino destruir brutalmente la privacidad de las comunicaciones en las que los diplomáticos y agregados informan a sus superiores sobre las intimidades políticas, económicas, culturales y sociales de los países donde sirven. Gran parte de ese material está conformado por datos y comentarios cuya difusión, aunque no tenga mayor trascendencia, sí crea situaciones enormemente delicadas a aquellos funcionarios y provoca susceptibilidades, rencores y resentimientos que sólo sirven para dañar las relaciones entre países aliados y desprestigiar a sus gobiernos. No se trata, pues, de combatir una “mentira”, sino, en efecto, de satisfacer esa curiosidad morbosa y malsana de la civilización del espectáculo, que es la de nuestro tiempo, donde el periodismo (como la cultura en general) parece desarrollarse guiado por el designio único de entretener. El señor Julian Assange más que un gran luchador libertario es un exitoso entertainer o animador, el Oprah Winfrey de la información”. Vargas Llosa en Lo privado y lo público en El País de España.