MICROFONO

5 consejos para utilizar mejor el audio en las historias multimedia

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En ocasiones olvidamos que el audio de una historia multimedia puede hacer que ésta brille con más intensidad o que pase totalmente desapercibida. Ya sea en un video documental o una sencilla narrativa interactiva, el audio siempre demarcará la calidad de nuestras producciones.  Poynter ofrece cinco recomendaciones para aprender a utilizar los audios con mayor eficacia.

1. Recuerda los conceptos básicos. La mayoría de las historias multimedia se basan en cuatro tipos de clips de audio:

  • Entrevistas: Grabaciones de los protagonistas de la historia. Enlazar estos audios ayuda a dar  vida a nuestros personajes.
  • Voz en off: Incluye cualquier narración grabada -por lo general- en un estudio y sirve para ‘vestir’ nuestras imágenes.
  • Sonidos naturales: Efectos que nos permiten hacen un registro de la ubicación y que atraen la atención del oyente, como una puerta cerrándose o un el crujir de un piso antiguo.
  • Sonidos ambientales: Ruidos de fondo que crean un sentido de lugar, como el canto de un ave en el parque o alguna herramienta en el consultorio de un dentista.

2. Conoce tu equipo. Saber cómo funcionan los micrófonos y grabadoras es esencial para conseguir un buen audio. De esta manera sabrás cómo reaccionar frente a los inevitables imprevistos.

Debes probar cuál es la mejor ubicación para poner un micrófono y desde dónde puedes capturar mejor su sonido. Conocer también el tipo de tecnología que utiliza, la duración de sus baterías, el tamaño (y tipo) adecuado según la ocasión y tener cuidado de que sus ondas sonoras sean fácilmente captadas por tus equipos de grabación.

3. Concéntrate primero en lo más importante. Ya sabemos que el audio es clave para la narración de tu historia y que sin sonido ninguna narración multimedia se  podría entender. Recomiendan añadir subtítulos a cualquier audio que no se comprenda en su totalidad.

Trabajar con voz en off tiende a ser sencillo porque este normalmente se graba en ambientes especialmente acondicionados y puedes volver a grabar tu voz varias veces. Esto no sucede con las entrevistas, por ejemplo, que son registradas en lugares donde no podemos controlar los ruidos de nuestro entorno y no tenemos la posibilidad de regrabarlas. Debes ser especialmente cuidadoso cuando grabes alguna declaración intentando impedir o reducir al mínimo el ruido.

4. Minimiza el ruido. El ruido es cualquier sonido no deseado en nuestra grabación. Todos los dispositivos de grabación (micrófonos y grabadoras) generan una cierta cantidad de ruido propio. Mientras más sofisticado sea el equipo, menos ruido hará.

Lo ideal es cambiarnos de locación o desactivar la fuente de ruido durante la grabación.

5.Evita modificar los audios. La mayoría de los problemas éticos con el uso de audios en historias periodísticas surgen en el proceso de edición. Editar implica modificar el original como parte de una alteración necesaria que puede ser recortar una entrevista muy extensa, sacar solo un clip o modificar el orden de las respuestas. A pesar de que este tipo de ediciones son muy comunes, en ocasiones pueden presentar problemas éticos.

 

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