Fotos:  www.tauntongazette.com/

Así perdió el New York Times la primicia del caso Watergate

11/06/2012
261 Views
  • Pin It

Fotos: www.tauntongazette.com/

Un descuido. La urgencia de cumplir con un viaje previsto. La falta de instinto periodístico. Quizás fue solo pereza. Lo cierto es que The New York Times se perdió de dar la primicia del caso Watergate, la cual cambiaría el rumbo de los Estados Unidos y permitiría al The Washington Post el más importante golpe periodístico de su historia.

Todo se conoció en 2009, cuando los dos responsables -el editor y el reportero- contaron lo ocurrido en las mismas páginas del NYT, donde dejaron de laborar hace mucho. A propósito de los 40 años del destape  recordamos este incidente que nos deja una buena lección sobre cómo la falta de reflejos y posiblemente la ausencia de una férrea vocación periodística puede hacernos perder una gran historia.

Robert Smith informó en agosto de 1972  a su redactor jefe, Robert Phelps, que tenía datos sobre el robo de documentos del partido demócrata en el edificio Watergate. Smith tenía previsto abandonar el diario al día siguiente para ingresar a la facultad de Derecho de la Universidad de Harvard. El jefe se disponía a viajar a Alaska. Ninguno de los prestó la atención suficiente, aunque el reportero se entusiasmó. No lo suficiente. La información finalmente se perdió. Se olvidó.

Smith mantuvo en secreto el incidente durante más de tres décadas, pero decidió hacerlo público al enterarse de que Phelps planeaba incluir la pérdida de la primicia  en sus memorias.

En diálogo con NYT, Phelps -que tenía 89 años- dijo que no tenía ni idea de la ubicación de notas y grabaciones llevadas por Smith. En su libro “God and the Editor: My search for meaning at The New York Times” (Dios y el Editor: Mi búsqueda del sentido en The New York Times) admite su error, pero la memoria no es generosa y hay muchos detalles que no ofrece.

El libro puede parecer una autoflagelación -como dice John Schmalzbauer en Nieman-. Pero Phelps reconoce el error cometido en el caso Watergate y en otras circunstancias. No obstante, también puede ser una confrontación con la ética y el buen periodismo.

El también exeditor de Boston Globe señaló  en una entrevista  que Internet es el principal responsable de la crisis de los diarios.”Creo que la prensa escrita va a volver”, dijo, tras comentar que en la red hay una cacofonía sin editar, una Torre de Babel.  Y regresa al caso Watergate para indicar que pese al impacto que tuvo Washington Post con la primicia, después del ruido no le fue bien, no tan bien como a The New York Times.

LA FUENTE, EL REDACTOR Y EL EDITOR

El periodista Robert Smith recibió la primicia durante un almuerzo en un restaurante francés con el director del FBI, Patrick Gray. “Él me dijo que en su opinión, el Fiscal General estaba involucrado y por su puesto, me quedé atónito. Entonces le pregunté: ‘¿Y esto va más arriba?’ Él me miró y le dije ‘¿el presidente?’. Me miró a los ojos y yo lo miré a él, y a mi modo de entender el periodismo, se trataba de una confirmación”, reveló Smith, quien después de abandonar el periodismo y estudiar derecho se dedicaría a tiempo completo a la abogacía.

Smith dijo que esperaba que el periódico investigara a fondo las acusaciones de Gray. Aunque estaba con un pie en Harvard, el reportero salió corriendo a buscar a su editor para dar a conocer la extraordinaria revelación que le había hecho el director del FBI. Pero al final no insistió mucho en ser atendido. Ante un editor que no ve una historia o que es un indiferente siempre habrá un terco redactor o uno como Smith.

Semanas después, ‘Garganta Profunda’ o Mark Felt -director asociado del FBI- le pasó los datos a Woodward y Bernstein, del Post. Lo que sigue ya lo sabemos todos.

Con datos de El País, BBC y NYT

Periodista. Editora de Social Media de Agencia Andina y El Peruano. Profesora especialista en periodismo digital, comunicación digital y social media. Directora de Clases de Periodismo.

Leave A Comment