Ellos están presos, asfixiados en mazmorras de terror, lejos de sus familiares, silenciados, amenazados. Son periodistas y bloggers que cometieron el ‘delito’ de decir la verdad, de informar, de no callar.
Reporteros sin Fronteras mantiene la campaña APADRINA LA INFORMACIÓN, una gran iniciativa que ha permitido a periodistas y redacciones apadrinar a reporteros y blogueros que perdieron su libertad.
Hoy, estos colegas prestan su voz a los compañeros encarcelados, escriben sobre ellos, los apoyan para que el mundo olvide sus nombres y sus historias. «Ese respaldo viene a ser un seguro de vida para los encarcelados y en ocasiones, la presión de los «padrinos» conduce a la libertad de los apadrinados», señala la organización.









