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Joseph Zárate: “La crónica es crear un puente de empatía entre esa realidad lejana y la de nosotros”

Por @cdperiodismo

Publicado el 04 de noviembre del 2018

Texto y fotos Fabiola Valle

Una de las catástrofes ambientales más grandes de la historia del Peru convirtió al periodista Joseph Zárate en uno de los ganadores del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en la categoría Texto. Esta conexión con las comunidades indígenas no es una coincidencia, la abuela de Joseph nació en una de ellas, y él la hizo suya. A sus 32 años, este periodista limeño, hizo que la historia de más de 50 niños que intentaron sacar con baldes el combustible que una tubería rota derramó en un río también fuera nuestra. 

“La crónica es crear un puente de empatía entre esa realidad lejana y la de nosotros”, dice.

Para elaborar la crónica ‘Un niño manchado de petróleo’, Joseph estuvo como tres meses internado en la comunidad Nazareth, de la amazonia peruana en el año 2016, y tardó un año y medio es escribir la edición que publicó en la revista española “5W”.

La crónica ‘Un niño manchado de petróleo se convirtió en la ganadora en la categoría Texto del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo. ¿Cómo llegas a esta historia?

-Una fotografía de un niño que cargaba un balde con petróleo y que tenía el cuerpo manchado con este combustible llamó mi atención. En enero de 2016, una tubería rota derramó unos 500.000 litros de petróleo en Nazareth, en la selva. Fue entonces cuando empecé a averiguar. Ese niño era Osman Cuñachí, de 11 años, y estuvo trabajando limpiando el rio Chiriaco. Es así como comienza la historia.  

¿Qué refleja esta crónica?

-La historia del niño ejemplificaba lo perverso que puede ser el sistema en el que vivimos y como un desastre ecológico puede convertirse, de un momento a otra, en una  pesadilla. La gente de la comunidad de Nazareth era consciente de que esto era un desastre que contaminaba su rio y que había una clara irresponsabilidad de la empresa pero, al mismo tiempo, les daba una oportunidad de trabajo que le generaba más dinero limpiando que cultivando yuca en la chacra.

En un mundo que apuesta más por lo audiovisual, ¿qué tan importantes son las crónicas?

-Es importante porque se complementan con otras formas del periodismo. Lo que la gente conoce o consume más son las formas informativas  o esta nueva tendencia, que cada vez cobra más importancia, que es el periodismo de datos. Nunca he pensado que la crónica sea un género superior sino que se complementa y necesita existir también.

¿Cuál es el atributo más importante de este género?

-La crónica crea empatía con el lector. Es convertir esa noticia, ese caos, que muchas veces lo sentimos como lejano y que no tiene nada que ver con los que vivimos en Lima, en un hecho de interés público. Lo que hace la crónica es revelar que existen conexiones entre realidades lejanas y nuestra propia vida. El reto es  crear un puente de empatía entre esa realidad y nosotros. La crónica en cuanto a su extensión y sus recursos narrativos estilísticos ofrece esa posibilidad de acercar y de humanizar esa noticia que muchas veces es especializada, técnica o lejana.

Las claves para una buena crónica cuáles son…

-Como profesor lo que les recomiendo siempre a mis alumnos es que salgan a las calles. Que reporteen y que no se queden delante de su computadora googleando. Deben preguntar hablar con la gente. No deben olvidarse que los recuerdos, emociones y reflexiones de la gente son la materia prima como cronista. Es cierto que están los hechos pero también debe estar esa materia más humana y, para capturar ello, hay que comer lo que ellos comen, tomar lo que ellos toman. Escucharlos.

¿Cómo ayuda la lectura?

-Deben leer mucho porque a veces salen a reportear pero no tienen referencias de cómo convertir eso en un relato porque no leen ni siquiera ficción. Algunos estudiantes se limitan a leer lo que le dan en las clases teoría del conocimiento o de marketing. También recomiendo que lean poesía porque es la esencia del lenguaje. Hay que aprender a convertir la realidad que vemos en metáforas. Eso ayuda en la crónica para decir las cosas de una cosa de manera diferente: De una manera que el lector no la olvide.

Luego de este premio que viene…

-Próximamente, publicaré un libro que se llama ‘Guerras del Interior’ del sello Debate. Contiene historias de conflictos sociales causados por la extracción de recursos naturales como el oro, madera y petróleo en la amazonia y los andes del Perú.

➤➤ Esta es la crónica de Zárate.

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