Cada vez que necesitamos transmitir un evento en vivo, elegir el nombre del hashtag (o etiqueta) se transforma en un gran problema. El equipo a cargo de la organización debate durante horas el asunto. En el peor de los casos se ven obligados a colocar en el hashtag el nombre de la marca auspiciadora o de la empresa que organiza. ¿Es esto correcto? Pues no.
Un hashtag está formado por palabras o frases precedidas por el símbolo #. Te sirve para etiquetar o clasificar los mensajes de Twitter.
La etiqueta seleccionada debe tener pocos caracteres. Es decir, debe ser concreta, de fácil recordación y reflejar la esencia del evento.
1. Elegir un hashtag: de 12 caracteres o de dos palabras. Será muy largo y ocupará demasiado espacio. Recuerda que en Twitter tienes apenas 140 caracteres y que debes usar 100 para que tu mensaje sea retuiteado fácilmente.
2. Incluir en el hashtag: el nombre de tu medio, empresa o institución #periodismoTUMEDIO (es muy largo y no aporta nada). Las iniciales de tu organización podrían servir en determinados casos, pero si es posible trata de evitarlas.
3. Poner números en una etiqueta no ayuda a su recordación. Poner el año tampoco es relevante para la esencia del evento.
4. Ignorar la esencia de tu evento: he leído etiquetas que me hacen pensar en cualquier cosa menos en el tema central de la conferencia o charla.
5. Cambiar de hashtag: Una vez que lo lanzaste lo mejor es continuar.
6. No promocionar el hashtag: Usa todos los medios posibles (tu web, Facebook, Google + y todos los sitios donde tenga presencia tu organización).
Un hashtag te ayudará a dar visibilidad a tu tuit y a los muchos tuits generados en tu evento. Así que debes pensar bien a la hora de elegir el más adecuado.











