Los hipervínculos pueden ser útiles para enfrentar acciones legales en contra de periodistas. En un artículo, Poynter advierte dos formas en las que los enlaces pueden contribuir en la defensa de los redactores.
1. Hechos que sostienen una opinión
Imagina que un bloguero acusa al alcalde de delincuente. Esa afirmación podría ser difamatoria. Pero si el escritor coloca los links correctamente para indicar de dónde viene esa conclusión (citar la opinión), entonces se deberá considerar como una opinión y no como una difamación.
Una opinión no puede ser probada de ser verdadera o falsa, por lo tanto, no debería ser considerada difamatori.
Puedes encontrarte en una corte que no tome en cuenta los hipervínculos, pero agregarlos siempre sirve como precaución.
2. Mencionar documentos
Es importante que cites los documentos vinculados a la investigación que publicas. Por ejemplo, si se trata de una documento público, un comunicado, un informe o similar. De esta forma, no estás anunciando una afirmación, sino mencionando un hecho revelado en un archivo.
Si no indicas que la información que publicas viene de un documento de acceso libre, podrías meterte en problemas.
Además, es importante que visites páginas como la del Poder Judicial de tu país, pues se suelen subir las sentencias o avances de investigaciones judiciales.









