
El Folha de S.Paulo, el periódico más grande de Brasil, ha establecido para sus periodistas una serie de normas de conducta que deben adoptar en las redes sociales, Twitter y blogs personales. En un post anterior abordé el asunto sobre otros medios que habían tomado medidas de control sobre lo que se publica en estos espacios. Mi opinión es que las reglas pueden ser contraproducentes, en el sentido que te quitan libertad para expresarte plenamente.
Para evitar que se impongan manuales de conducta on line, el periodista debe tener criterio y sentido común, y actuar con ética, y respeto a su medio.
Sin embargo, todo hace indicar que la explosión de las redes sociales y el ingreso masivo de editores y redactores a estos sitios llevará a imponer códigos.
En el caso de Folha se ha pedido a los trabajadores que no revelen su afiliación política en esas plataformas digitales y que tampoco adelanten allí primicias o exclusivas ni distribuyan el texto de sus reportajes, salvo que se trate de un enlace al material publicado en la edición online.
«La capacidad de publicar rápidamente creó una nueva situación y un posible conflicto de intereses entre el periodista y el medio para el que trabaja. Ambos compiten, en cierta medida, por la atención del público y la prioridad para informarle», sostiene José Roberto de Toleto, director de PrimaPagina y coordinador de la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo
A partir de ello, planteo algunas preguntas:
¿Creen que los medios de prensa deben imponer normas de conducta para sus periodistas en las redes sociales?
¿Qué temas no debe abordar un periodista para mantener su independencia?










Tengo otra pregunta: ¿Es absolutamente necesario que un periodista se identifique como tal a la hora de Twittear?
Creo que se puede expresar libremente, siempre y cuando sea un usuario más del Twitter, ya que, cuando se identifica como representante de tal o cual medio es cuando uno debe mantener una forma y por ende, seguir las reglas de su centro laboral.
Son varias los tuiteros en el mundo y escriben lo que piensan a veces con sutileza y otras sin «paltas» tuitean con ajos y cebollas. Todos estamos de acuerdo y exigimos nuestro derecho a la libre opinión, pero no debemos confundirlo con el libertinaje de escribir «lo que se nos venga en gana». Exiten periodistas que postean el titular y una pequeña opinión, pero el revelar el partido político con el que simpatizan o la ideologia que siguen, las personas podrian relacionar esto con la linea editorial del diario en el cual laboran, es eso lo que se cuida… la imagen del diario. Eso no quiere decir que tampoco nos limitemos a informas y no opinar.. podemos hacerlo, pero con prudencia. u_u
La libertad es una utopía. Desde el momento en que trabajamos en un medio, sabemos que hay reglas. En las redes sociales no hay libertad, sino libertinaje. Las primicias no se deben transmitir por las redes, sin autorización de la empresa donde se trabaja; esto es obvio.