Lo que distingue a un periodista de un advenedizo en la profesión

¿Qué diferencia a un periodista profesional de los amateurs y advenedizos en la profesión? La especialista en comunicación Pilar Diezhandino y  el grupo PASEET (Periodismo y Análisis Social: Evolución, Efectos y Tendencias) de la Universidad Carlos III de Madrid tienen la respuesta en el libro El Periodista en la encrucijada (Ariel/Fundación Telefónica, 2012).

Veamos lo que sostiene Diezhandino

  • Seleccionar: las historias no se buscan ya solamente en la calle; ahora están la vía real y la virtual, dando lugar a una cantidad ingente de temas que requieren que el profesional afine el criterio selectivo para determinar qué merece ser tratado en función de su interés y credibilidad.
  • Filtrar: todo el mundo tiene ahora acceso a toda la información y el periodista debe valorarla y contextualizarla. Resulta imposible ya realizar filtrados manuales y se utilizan herramientas automáticas, pero es responsabilidad del profesional de la comunicación el sintetizar esa información: crear titulares en tiempo real (como ocurre en Twitter).
  • Guiar: el periodista debe lograr la credibilidad, una tarea que lleva años, para ofrecer al usuario seguridad y fiabilidad, de forma que se constituya en guía hacia la información de calidad.
  • Orientar: la avalancha de información a la que se enfrentan los ciudadanos demanda una orientación, basada en el prestigio profesional del comunicador, que les acompañe en la búsqueda y que “ordene el caos y la dispersión”.
  • Prospección: unido a los factores anteriores, hace referencia a la capacidad para identificar y ofrecer contenidos de avalada calidad.
  • Anticipación: lo que antaño se llamaba el “olfato periodístico”: adelantarse y conseguir historias que vayan a despertar interés en la comunidad.
  • Control de la red: dominar la red, conocer la fiabilidad de cada fuente y relativizarla. Debe conocer y controlar los peligros de Internet y saber discriminar lo que vale de lo que no, contrastando distintas fuentes y/o recurriendo a aquellas que son absolutamente fiables.
  • Principios éticos: no solamente asociados a la conciencia profesional sino también a la credibilidad como profesional.
  • Análisis: la capacidad que manifiesta un experto para exponer el estado de una cuestión determinada. El profesional debe ser objetivo y no mezclar el análisis con la opinión, dado que ésta está teñida de ideología.

Fuente: Blog Fundación Telefónica

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