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	<title>Ana Lilia Pérez &#8211; Clases de Periodismo</title>
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	<description>Escuela virtual de periodismo digital para América Latina</description>
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	<title>Ana Lilia Pérez &#8211; Clases de Periodismo</title>
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		<title>Premian a periodista mexicana Ana Lilia Pérez por investigaciones de corrupción</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Oct 2015 15:12:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claves]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Lilia Pérez]]></category>
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					<description><![CDATA[La Asociación de Editores de Diarios y Revistas Alemanas otorgó el premio Golden Victoria, en la categoría de “Prensa”, a la mexicana Ana Lilia Pérez. Se trata de la primera periodista de América en recibir este galardón entregado por los medios más importantes de Alemania.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La Asociación de Editores de Diarios y Revistas Alemanas otorgó el premio <em>Golden Victoria</em>, en la categoría de “Prensa”, a la mexicana <strong><a href="https://twitter.com/analilia_contra" target="_blank">Ana Lilia Pérez</a></strong>. Se trata de la primera periodista de América en recibir este galardón entregado por los medios más importantes de Alemania.</p>
<p><strong>«Yo soy una periodista de investigación. Hago un trabajo de campo arduo»</strong>, dice Ana Lilia Pérez, en la presentación del libro «Mares de cocaína». Para este trabajo tuvo que infiltrarse en los puertos más importantes del mundo. El resultado es un magnífico trabajo de investigación.</p>
<p><strong>En esta ocasión se reconoce la labor  periodística de Ana Lilia Pérez en casos de corrupción, lavado de dinero, trata de personas y delincuencia organizada con sus estrechos vínculos con algunos políticos y empresarios. Estas investigaciones se han publicado en libros como «Camisas azules, manos negras», «El cártel negro y Mares de cocaína».</strong></p>
<p><a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2015/10/Camisas-azules-manos-negras.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-268028" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2015/10/Camisas-azules-manos-negras.jpg" alt="Camisas azules manos negras" width="750" height="750" /></a></p>
<p>Ana Lilia Pérez nació en la Ciudad de México. Sus reportajes y artículos han aparecido en <i>Esquire</i>, CNN, <i>La Jornada</i>, <i>El Financiero</i>, <i>Excélsior</i>, <i>Milenio</i>, <i>Contralínea</i>, <i>Fortuna</i>, <i>Cambio</i> y<i>Variopinto</i>. En 2005 obtuvo en Panamá el reconocimiento del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia por un reportaje sobre el tráfico de niñas centroamericanas en México.</p>
<p><a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2015/10/El-Cartel-Negro.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-268029 size-full" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2015/10/El-Cartel-Negro.jpg" alt="El Cartel Negro" width="350" height="500" /></a></p>
<p>En 2008, 2009 y 2010 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo que otorga el Club de Periodistas de México. En 2009 obtuvo el VII Premio México de Periodismo que otorgan la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos y la Federación Latinoamericana de Periodistas.</p>
<p>En 2010 fue reconocida con el Premio Nacional de Periodismo José Pagés Llergo y recibió el Premio Nacional de Periodismo del Consejo Ciudadano. En 2012 se hizo acreedora al permio alemán Leipziger Medienpreis. En 2013 recibió la medalla Defensora de la Libertad y Promotora del Progreso.</p>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/XM35y41hXM4" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
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		<title>Carta de una periodista amenazada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[@cdperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Mar 2013 21:30:58 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Como represalia, he sido objeto de amenazas de muerte, acoso judicial, agresiones, persecución, vigilancia, intervención telefónica, bloqueo informativo y de un recurrente abuso de poder.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_168767" aria-describedby="caption-attachment-168767" style="width: 541px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/03/ANA-LILIA-PEREZ.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-168767  " alt="Foto: Aristegui Noticias" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/03/ANA-LILIA-PEREZ.jpg" width="541" height="246" /></a><figcaption id="caption-attachment-168767" class="wp-caption-text">Foto: Aristegui Noticias</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>Reproducimos la carta de la periodista <a href="https://twitter.com/analilia_contra" target="_blank">Ana Lilia Pérez</a>, quien denunció <a title="México: Crecen las dudas de los periodistas ante argumentos del Gobierno sobre Pemex" href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/02/05/mexico-crecen-las-dudas-de-los-periodistas-ante-argumentos-del-gobierno-sobre-pemex/" target="_blank">fraudes en PEMEX</a> y tras escribir decenas de artículos y dos libros (Camisas azules, manos negras y El cártel negro) viene siendo blanco de amenazas de muerte y atentados. Hoy está fuera de México, su país. Está exiliada en Alemania, <a href="http://ladobe.com.mx/2013/03/la-periodista-ana-lilia-perez-denuncia-mas-acoso-en-su-contra/" target="_blank">donde tampoco se siente a salvo</a>. De acuerdo con sus denuncias, Juan Bueno la está acosando. ¿Quién es? Es el diputado del PAN que aparece en el primer libro de Pérez.</p>
<p>La reportera, distinguida con el Premio Leipziger Medienpreis 2012 en Alemania, señaló que las amenazas en su contra se acentuaron en 2008 tras denunciar al entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, como contratista de Pemex.</p>
<p>Bueno <a href="http://www.veracruzanos.info/juan-bueno-rechaza-imputaciones-de-pemex-y-periodista/" target="_blank">niega los cargos.</a></p>
<p>Dato de María Elvira García, autora del libro <a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/02/21/periodista-ana-lilia-perez-los-corruptos-con-oficio-no-dejan-huella/" target="_blank">Ellas teclean su historia</a>.</p>
<p><strong>Esta es la carta:</strong></p>
<p>Hace dieciséis años que me desempeño como periodista, profesión que ejerzo debidamente acreditada por la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante los últimos diez años, he dedicado parte de mi trabajo profesional a investigar y hacer públicos graves casos de corrupción de funcionarios de alto nivel de <a href="http://www.pemex.com/" target="_blank">Petróleos Mexicanos</a> (Pemex). <strong>Como represalia, he sido objeto de amenazas de muerte, acoso judicial, agresiones, persecución, vigilancia, intervención telefónica, bloqueo informativo y de un recurrente abuso de poder.</strong></p>
<p>Las amenazas se acentuaron en el 2008, cuando investigué y publiqué los contratos que Juan Camilo Mouriño, entonces secretario de Gobernación de Felipe Calderón, firmó como contratista de <a href="http://www.pemex.com/" target="_blank">Pemex</a>, en una ilegal dualidad como funcionario público. A partir de entonces llegué, inclusive, a verme obligada a vivir y trabajar con una escolta personal y sistemas de seguridad diversos.</p>
<p><strong>En junio del 2012 me vi forzada a salir de México, bajo graves amenazas y en circunstancias que ponían en riesgo mi vida.</strong> Para salvaguardar mi integridad y frenar el acoso y la violencia de los que he sido víctima ―documentados por organismos y organizaciones nacionales e internacionales en materia de libertad de expresión y de derechos humanos― me acogí a un programa europeo de protección para perseguidos políticos, bajo un esquema de asilo temporal.</p>
<p>Durante mi estancia en Europa he participado en múltiples conferencias sobre mis investigaciones periodísticas y sobre las circunstancias en que los periodistas trabajan en México, actividades a las cuales la prensa europea ha dado amplia cobertura. Pero incluso aquí, en Alemania, donde estoy ahora, soy blanco de acoso judicial por parte del diputado con fuero federal <a href="http://juanbueno.com.mx/" target="_blank">Juan Bueno Torio</a>, bajo las circunstancias que a continuación relato.</p>
<p>En febrero del 2010 apareció <a href="http://www.amazon.com/Camisas-azules-negras-saqueo-Spanish/dp/6074298181" target="_blank">Camisas azules, manos negras</a>, libro de mi autoría publicado bajo el sello Grijalbo. Se trata de un trabajo periodístico, producto de una exhaustiva investigación de más de seis años y sustentado con numerosas fuentes de información documentales y vivas, que revela graves actos de corrupción de altos funcionarios, durante las administraciones de los presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, en detrimento de Pemex.</p>
<p>La información contenida en el libro honra plenamente los principios periodísticos de veracidad y objetividad. En uno de sus capítulos aborda el desempeño que <a href="http://juanbueno.com.mx/" target="_blank">Juan Bueno Torio</a> tuvo como director de <a href="http://www.ref.pemex.com/" target="_blank">Pemex Refinación</a> (del 2003 al 2006). Parte de las fuentes de información proviene de los archivos de las propias áreas de gobierno, incluido Pemex, y algunos documentos se encuentran reproducidos en la publicación.</p>
<p>El libro se presentó en espacios públicos y medios de comunicación distintos. Durante dieciocho meses no hubo respuesta de <a href="http://juanbueno.com.mx/" target="_blank">Bueno Torio</a> respecto de la información publicada, ni siquiera cuando fue consultado por diversos medios de comunicación que abordaron el contenido del libro en sus espacios informativos.</p>
<p>En diciembre del 2010, por unanimidad de los diputados federales de la LXII Legislatura, el Congreso de la Unión creó la llamada Comisión Especial pluripartidista que se encargue de investigar las denuncias ciudadanas contenidas en el libro Camisas azules, manos negras, según puede cotejarse en la Gaceta Parlamentaria, núm. 3164, del viernes 17 de diciembre del 2010.</p>
<p><strong>En agosto del 2011, mientras los legisladores federales le solicitaban a Pemex y otras instancias de gobierno los documentos citados en el libro, <a href="http://juanbueno.com.mx/" target="_blank">Bueno Torio</a>, entonces senador de la República, con fuero federal, presentó una demanda en mi contra por “daño moral”.</strong></p>
<p>En su demanda no hay un planteamiento claro y concreto que acredite el supuesto daño que, dice, provocó la publicación de dicho libro. Sin embargo, incluye en sus pretensiones y en cada punto de su demanda, un mensaje evidentemente intimidatorio. Entre sus pretensiones proyecta en mi contra acciones inhibitorias a futuro, sobre cualquier línea que pudiera yo publicar acerca de su desempeño como funcionario; en otras palabras, <strong>requiere que el juez que lleva el caso prejuzgue acerca de los señalamientos que, en el futuro, pudiera hacer yo como periodista respecto de él.</strong></p>
<p>El diputado pretende que el Poder Judicial coloque una mordaza legal a cualquier investigación y señalamiento acerca de situaciones irregulares, anteriores o actuales, aun cuando éstas por sí mismas constituyen temas de interés público dado que se trata de un legislador que desde hace doce años, por lo menos, se desempeña en el servicio público y está obligado por ley a la rendición de cuentas, y a que la sociedad califique su gestión.</p>
<p><strong>La demanda de <a href="http://juanbueno.com.mx/" target="_blank">Juan Bueno Torio</a> tiene la finalidad de inhibir mi labor como periodista, y con ello menguar la independencia intelectual necesaria para ejercer el periodismo crítico que la sociedad mexicana demanda, y pretende que se le de validez legal a sus intimidaciones.</strong> No ofrece en ella ninguna prueba del supuesto daño moral en su contra; en cambio, exige pretensiones que atentan contra mis garantías individuales. Resulta destacable que me demandara sólo hasta que el Congreso federal abrió una Comisión Especial para dar cauce al análisis de la investigación periodística.</p>
<p><strong>La labor de un periodista es difundir asuntos e información de interés público</strong>, y con ese estricto afán, en el libro citado documenté el desempeño público de Bueno Torio como funcionario de Pemex. Muestra de dicho desempeño fue que en su administración, la subsidiaria a su cargo adjudicó de manera ilegal dos contratos que implicaron un grave daño patrimonial contra Pemex, como explico a continuación.</p>
<p>En enero del 2012 la Secretaría de la Función Pública (SFP) dio a conocer, mediante un boletín de prensa, que en diciembre inhabilitó a catorce funcionarios de la subsidiaria a cargo de Bueno Torio, “por manipular procesos de licitación y contratar con sobreprecio el arrendamiento de cuatro buques-tanque a casco desnudo por cinco años”.</p>
<p>Los involucrados fueron inhabilitados por diez años, además, la SFP impuso multas a ocho de ellos por 500 millones, 913 mil pesos; a dos más por 355 millones de pesos; a uno por 145 millones de pesos; y a los tres restantes por 90 millones 415 mil pesos. Casos como el citado evidencian que en el periodo en el cual el hoy diputado dirigió Pemex Refinación, su desempeño no fue cabal.</p>
<p>Cabe señalar que las irregularidades por las cuales la SFP inhabilitó a sus subordinados fueron detectadas años atrás por la Auditoría Superior de la Federación, el órgano máximo de fiscalización del país, e incluidos esos hallazgos, el resultado de su fiscalización a esos contratos, dentro de su informe de Resultados a la Cuenta Pública, tal cual se cita en el libro, donde se identifica plenamente como fuentes de información los organismos de auditoría y fiscalización oficiales.</p>
<p>En las condiciones actuales de México, identificado como el país más peligroso del mundo para los periodistas, quienes nos dedicamos a esta profesión día a día nos jugamos la vida en pos de un bien público: el derecho a la información.</p>
<p>De manera personal, he abordado exhaustivamente el manejo que se ha hecho de Pemex en gobiernos que prometieron combatir la corrupción y tener “manos limpias”. Varias de esas investigaciones han generado la inhabilitación o procedimientos legales contra funcionarios y contratistas corruptos, lo cual representa un triunfo para la sociedad. Como consecuencia, he sido blanco de un insistente acoso que en su expresión más cobarde incluye las amenazas de muerte.</p>
<p>Bajo esa circunstancia, muy a mi pesar, salí de mi país.<strong> En esta condición de asilo, hace unos meses recibí la notificación de que el señor Bueno Torio, con la clara pretensión de continuar su acoso y amenaza en mi contra, ha impulsado el seguimiento del juicio en contra mía ahora en Alemania.</strong></p>
<p>Este acoso judicial, que hoy me persigue hasta Europa, debe entenderse también en el contexto de uno de los principales temas de la agenda pública en México: la situación de Pemex, que con los recientes “incidentes” y la discusión de la nueva reforma energética, de nuevo coloca los reflectores sobre la actuación de sus funcionarios y exfuncionarios. Por eso el diputado Bueno Torio se empeña en colocarme una mordaza, y pretende que el juez me prohíba a priori escribir o siquiera pensar en escribir una sola línea sobre su desempeño público.</p>
<p>Juan Bueno Torio aún le debe a los mexicanos muchas explicaciones sobre su actuación como director de Pemex Refinación; por ejemplo, el hecho de que las compañías de su familia recibían millonarios contratos para el transporte de hidrocarburos en la misma empresa paraestatal que él dirigía. Me pregunto si para la ciudadanía éste es un asunto menor.</p>
<p><strong>En lugar de entregar cuentas claras, el señor diputado promueve el enjuiciamiento contra una periodista que ha cumplido éticamente con el deber de informar.</strong> El juicio en cuestión es contrario al supuesto interés del Congreso de la Unión y de la Presidencia de la República de salvaguardar los derechos de los periodistas y ha significado un gasto de recursos públicos que bien podrían asignarse a otros asuntos.</p>
<p>Aun si al final de este juicio el juez decidiera ponderar la fatua pretensión de Bueno Torio por encima del interés público, el derecho que los mexicanos tienen de conocer su actuación en Pemex es irrecusable, y para eso están ahí Camisas Azules, manos negras, y El Cártel Negro, dos largas investigaciones que dan algo de luz sobre el oprobioso manejo discrecional que durante años se ha hecho de nuestra principal empresa pública.</p>
<p>Quizá el diputado del que hablo logre amordazar a una periodista. No obstante, pese a la rabiosa oposición de políticos y funcionarios rapaces, no habrá mordaza capaz de callar a toda una sociedad.</p>
<p><a href="https://twitter.com/analilia_contra" target="_blank">Ana Lilia Pérez</a>. Alemania, marzo de 2013.</p>
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		<title>«Hoy las mujeres hacen un gran periodismo, el que México necesita»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[@cdperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Mar 2013 20:57:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuando me inicié en esta carrera, hace más de 30 años, el periodismo era un oficio fascinante, y punto. Hoy se ha convertido en uno de los más peligrosos en México.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<figure id="attachment_118307" aria-describedby="caption-attachment-118307" style="width: 550px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2012/05/Mexico-violencia.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-118307" alt="Foto: toleranciareal.blogspot.com" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2012/05/Mexico-violencia.jpg" width="550" height="366" srcset="https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2012/05/Mexico-violencia.jpg 550w, https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2012/05/Mexico-violencia-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 550px) 100vw, 550px" /></a><figcaption id="caption-attachment-118307" class="wp-caption-text">Foto: toleranciareal.blogspot.com</figcaption></figure>
<p><strong>Por María Elvira García, autora del libro <a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/02/21/periodista-ana-lilia-perez-los-corruptos-con-oficio-no-dejan-huella/" target="_blank">Ellas tecleando su historia</a>.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando me inicié en esta carrera, hace más de 30 años, el periodismo era un oficio fascinante, y punto. Hoy se ha convertido en uno de los más peligrosos en <a title="‘Sistema de justicia en México no está haciendo su trabajo en relación con los periodistas’" href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/03/09/sistema-de-justicia-en-mexico-no-esta-haciendo-su-trabajo-en-relacion-con-los-periodistas/">México</a>.</p>
<p>Este día, 8 de marzo, en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, yo no me puedo permitir la celebración.</p>
<p>A estas horas, ya es noche cerrada en otra latitud del mundo. En esa otra latitud, hay una joven colega mexicana que se llama <a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/03/18/carta-de-una-periodista-amenazada/" target="_blank">Ana Lilia Pérez, que desde hace decenas de noches no puede dormir.</a> Y menos tiene hoy algo qué festejar como mujer.</p>
<p><strong>¿Qué podría celebrar este 8 de marzo, si vive oculta en un país en el que desconoce el idioma, en un país donde no puede trabajar porque la recibió con una visa humanitaria, luego de que, una tarde de junio del 2012, tuvo que huir de México, porque fue amenazada de muerte por hacer un periodismo de denuncia?</strong></p>
<p><strong></strong><a href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/02/21/periodista-ana-lilia-perez-los-corruptos-con-oficio-no-dejan-huella/" target="_blank">Ana Lilia Pérez,</a> quizás lo saben todos ustedes, es autora de <a href="http://www.amazon.com/Camisas-azules-negras-saqueo-Spanish/dp/6074298181" target="_blank">Camisas Azules, Manos Negras</a> y de <a href="http://www.informador.com.mx/fil/2011/341954/6/el-cartel-negro-un-libro-revelador-aristegui.htm" target="_blank">El Cártel Negro</a>, dos libros que revelan cruda, dolorosa, puntual y magistralmente la corrupción que impera en varias instituciones gubernamentales de México, pero esencialmente en Petróleos Mexicanos, Pemex, la paraestatal insignia nacional, que en un tiempo fue orgullo de todos los mexicanos y que hoy está carcomida por los actos de corrupción de sus trabajadores, funcionarios, y que también ha sido víctima de sucesivos presidentes del país, quienes, abusando de su poder, han hecho de Pemex un botín para beneficio propio, de sus amigos y de sus familiares más cercanos.</p>
<p>En este sexenio, con el presidente <a title="The Guardian y Televisa se reconcilian (caso Peña Nieto)" href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/02/05/the-guardian-y-televisa-se-reconcilian-caso-pena-nieto/" target="_blank">Enrique Peña Nieto</a> veremos no un capítulo nuevo, pero sí el más contundente, que atenta contra la soberanía de Petróleos Mexicanos.</p>
<p>Pues bien, insisto: <a href="https://twitter.com/analilia_contra" target="_blank">Ana Lilia Pérez</a> -y yo con ella- nada tenemos que celebrar hoy. Lo haríamos si aquel poderoso funcionario que la amenaza y la ha perseguido con demandas judiciales por todo México y por otras partes del mundo, dejara de hacerlo y reconociera que ella sólo ha cumplido con la tarea periodística para la que estudió y se preparó largamente. La de investigar y publicar aquello que ha encontrado y que no debe callar. Porque callarlo, sería tanto como hacerse cómplice de actos de corrupción que conoce y sabe que dañan al país.</p>
<p>Y tanto Ana Lilia Pérez, como yo y otros muchos colegas, podríamos festejar el Día Internacional de la Mujer si la justicia en México fuera justa y alcanzara con su brazo no sólo a aquel funcionario que amenaza a la periodista, sino también a otros que aparecen en los libros y reportajes de Ana Lilia no por un acto fortuito o de capricho. No. Aparecen allí porque, con documentos fidedignos, la periodista pudo comprobar que cometieron actos de corrupción en Pemex y en otras dependencias del Estado mexicano. Si la justicia fuera justa en México, entonces sí brindaríamos hoy por el Día Internacional de la Mujer. Y por la mujer periodista.</p>
<p>Conocí a Ana Lilia Pérez hace varios años. Primero, sólo a través de sus reportajes y luego por sus libros. La tuve en la mira durante el tiempo en que Miguel Ángel Granados Chapa la apoyaba moralmente cuando ella empezó a ser amenazada por un empresario de la industria del gas, a quien Ana Lilia<br />
entrevistó y quien se desdijo de sus comprometedoras declaraciones cuando las vio publicadas en Contralínea (la revista para la que escribió Ana Lilia).</p>
<p><strong>Fue entonces que enderezó una tras otra demanda por daño moral contra la revista y la reportera, en varios estados del país, con la intención, claramente así expresada por él, “de volverá loca y que abandonara el periodismo”</strong>. No contento con ello, y puesto que a ese empresario le sobra el dinero y el poder, afirmó que ella quiso chantajearlo, para no publicar sus comprometedoras declaraciones.</p>
<p>Yo busqué a Ana Lilia justo a la mitad de esta etapa, para entrevistarla para mi libro: <strong>ELLAS, TECLEANDO SU HISTORIA</strong>, que publiqué el año pasado, y recoge catorce voces de mujeres periodistas de tres generaciones. Ana Lilia era y es, la más joven de ese puñado de colegas a las que fui a buscar porque las admiro por su talento, su valentía y su excelente trabajo de investigación, un trabajo que pone luz sobre las opacidades y las cloacas de corrupción que lastiman al país.</p>
<p>Encontré a una Ana Lilia desgastada, casi derrotada moralmente. Tan derrotada se sentía que por esos días se cuestionaba si debía dejar el periodismo para siempre. <strong>En la mesa de un café, a punto del llanto, se preguntaba por qué vivía ese infierno una reportera que sólo quería cumplir con el deber ético que demanda el periodismo.</strong></p>
<p>El viacrucis que ha vivido Ana Lilia y <a href="http://contralinea.info/" target="_blank">Contralínea</a> con esas demandas, ha sido harto documentado, no lo voy a repetir aquí. Pero quiero subrayar que la situación de ella sale del ámbito común de acoso y persecución a periodistas por parte de las bandas del narco, o de la policía relacionada con el narcotráfico, hecho que ya ocurría desde los años ochenta, pero que arreció en México desde hace doce años, con la llegada de los presidentes panistas, la llamada alternancia en el poder.</p>
<p>En el caso de Ana Lilia son empresarios multimillonarios o poderosos funcionarios o ex funcionarios de los más recientes gobiernos, quienes quieren silenciar al mensajero, amenazándolo o demandándolo. Dirán ustedes que esto no es nuevo en México ni en el mundo. Lo que sí es nuevo es que hoy sean las mujeres periodistas las perseguidas, amenazadas y, en el peor de los casos, las asesinadas.</p>
<p>Documentado está el asesinato de la <a title="México: Justicia para #ReginaMartínez y para los periodistas asesinados por informar" href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2012/04/30/mexico-justicia-para-reginamartinez-y-para-los-periodistas-asesinados-por-informar/" target="_blank">colega Regina Martínez</a>, ocurrido el 28 de abril del 2012, en Xalapa, Veracruz. Hasta hoy, para la <a href="http://www.proceso.com.mx/" target="_blank">revista Proceso</a>, medio del cual era su corresponsal, el caso sigue impune, pues los miembros de esa revista no aceptan cómo las autoridades han querido cerrar el caso.<strong> Para Proceso, el asesinato de Regina es político, y las autoridades no han dado con los verdaderos responsables tanto materiales como intelectuales del homicidio.</strong></p>
<p>Es interesante saber qué temas había investigado Regina Martínez en Veracruz. <strong>Ella no era una reportera cualquiera.</strong> No sólo cargaba en sus espaldas la animadversión del gobierno de Veracruz hacia la revista Proceso, en la que trabajaba. También poseía un historial de grandes piezas periodísticas.</p>
<p>Por ejemplo, descubrió los presuntos lazos entre el ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán y el empresario textilero, Kamel Nacif, para facilitarle la producción de energía eléctrica en Río Blanco y su posterior venta a los municipios. Ese reportaje fue presentado bajo el título <strong>El otro gober precioso.</strong></p>
<p>Destapó el presunto desfalco millonario al fondo de pensiones de trabajadores ferrocarrileros jubilados a manos del líder sindical de ese gremio, Víctor Flores Morales. Ventiló también el posible asesinato de la mujer indígena Ernestina Ascencio, en Zongolica, a manos de militares. Dio seguimiento exhaustivo al caso de la muerte de la defensora de los derechos humanos, la veracruzana Digna Ochoa Plácido, cuyo asesinato la PGR insiste en que fue un suicidio, aunque todas las evidencias apuntan al asesinato.</p>
<p><strong>Regina pues, no fue asesinada por motivos pasionales o personales, como se nos ha querido hacer creer.</strong></p>
<p>Desde mi punto de vista, tanto el asesinato de Regina Martínez como la persecución y las amenazas que motivaron el exilio de Ana Lilia Pérez están relacionados con un periodismo revelador, de investigación meticulosa, un periodismo que pone luz sobre las opacidades.</p>
<p>Y si en México hoy las mujeres están siendo perseguidas, amenazadas de muerte y asesinadas es porque son ellas las que están haciendo el mejor periodismo, el que necesita nuestro país para que abramos todos los ojos de quiénes son los que nos gobiernan y qué hacen con nuestro patrimonio y nuestros impuestos.</p>
<p>Viene a mi cabeza también el caso de Anabel Hernández, otra de las reporteras que aparecen en mi libro Ellas, Tecleando su Historia. Anabel es autora de las dos obras periodísticas de mayor venta en México: México Narco y México en Llamas, El legado de Calderón. Pues bien, por ellos</p>
<p>Anabel está siendo acosada y perseguida. Desde hace más de dos años ella y sus hijos viven con escolta, Anabel colabora para <a href="http://www.proceso.com.mx/" target="_blank">Proceso</a>, cuidando mucho sus pasos. En este asunto tampoco son las bandas de narcotráfico las que la amenazan. No. Son los delincuentes de cuello blanco, los funcionarios que no resisten que Anabel ventile sus corruptelas y vidas poco presentables.</p>
<p>Ana Lilia y Anabel son dos de esas nuevas exponentes de un periodismo que deja huella, que debe ser leído por quien quiera saber realmente qué está pasando en México y por qué no podrá avanzar mientras no acabemos con la corrupción que nos ahoga en todos los ámbitos.</p>
<p>El periodismo de estas dos jóvenes bebió del realizado por otras mujeres que, desde los años setenta, vienen pisando fuerte en las redacciones de los diarios y que creció a finales de los años ochenta y noventa con periodistas como Sara Lovera, quien días después del terremoto de 1985 en México, investigó y mostró el estado de casi esclavitud en que trabajaban cientos de mujeres costureras que murieron aplastadas por lozas de cemento en edificios del centro de la ciudad. Sin prestaciones ni salarios dignos, laboraban a horas tan tempranas como aquella de las 7.19 de esa mañana de septiembre del 85, que destruyó una parte de la ciudad de México.</p>
<p>O el de la reportera <a href="https://twitter.com/blanchepetrich" target="_blank">Blanche Petrich</a> quien desde<a href="http://www.jornada.unam.mx/" target="_blank"> La Jornada </a>documentó con pruebas de médico forense (quien luego sería despedido), que en febrero del 2007, la indígena de Zongolica, Ernestina Ascencio, sí fue violada y asesinada por militares del Ejército que dizque “vigilaban” la zona. O Beatriz Pereyra, la única reportera de Deportes que mirando más allá de la farándula del deporte, documentó para y dio a conocer en la revista Proceso que un profesor de natación y clavados, entrenador de jovencitas talentosas, cometió abusos sexuales contra algunas de sus pupilas.</p>
<p>Este periodismo, del que algunos lectores prefieren no enterarse porque deja mal sabor de boca y no es divertido como el de espectáculos, es el que están haciendo decenas de mujeres hoy en México. Y es éste del que doy testimonio en mi libro a través de la voz de catorce grandes periodistas, la mayoría de las cuales en algún momento de su vida han sido demandadas, perseguidas o amenazadas de muerte.</p>
<p>La tarea en mi libro, <strong>ELLAS TECLEANDO SU HISTORIA</strong>, no sólo era darle voz a esas colegas, también era decirle al lector. Pongan atención: hoy las mujeres hacen un gran periodismo, el que México necesita. Y, por lo mismo, están en la mira de aquellos que piensan que es más cómodo y más efectivo silenciar a estas mensajeras.</p>
<p>Pero también las mujeres que ejercemos este oficio necesitamos que los órganos de protección a periodistas realmente cumplan con su deber. Existe la Fiscalía Especial para la Protección de los Periodistas y la Libertad de Expresión que, hasta hoy, ningún resultado convincente ha dado en torno al <a title="Mujeres periodistas, víctimas de la violencia y la impunidad" href="http://www.clasesdeperiodismo.com/2012/11/25/mujeres-periodistas-victimas-de-la-violencia-y-la-impunidad/" target="_blank">asesinato de Regina Martínez</a>, y tampoco protegió a Ana Lilia Pérez, tan no la protegió que tuvo que dejar el país para salvar su vida. Como tampoco ha garantizado la tranquilidad de Anabel Hernández. Ni garantiza que pueda realizar su tarea sin que su vida corra riesgos. Con excepción de Proceso, que no ha quitado el dedo del renglón en torno a las investigaciones del caso Regina Martínez, el resto de medios desprotegen a sus periodistas, los lanzan a su suerte y, en el peor de los casos, que es el de las reporteras de diarios locales que cubren el narcotráfico o la fuente policiaca, se las envía a la guerra sin fusil, es decir, sin un buen equipo de comunicación y a veces sin dinero para viáticos y hospedaje. En este México 2013, siglo XXI, sí hay diferencias en el trato entre reporteros y reporteras. Ellas sí ganan menos que los hombres, sí trabajan más que ellos, sí están más desprotegidas que ellos. Y, sí, hacen, sin duda, el periodismo de alto riesgo que necesita el país.</p>
<p>Así que, mientras las diferencias de género en el terreno del periodismo no se subsanen, mientras colegas brillantes como <strong>Ana Lilia</strong> sigan siendo abandonadas a su suerte en el silencio cómplice de los gobernantes en turno, poco tenemos que celebrar las mujeres periodistas de México este 8 de Marzo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Texto que leyó el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en el marco de la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, donde habló de la situación de Ana Lilia, y de la desigualdad y desprotección que vive la mujer periodista con respecto a los varones.</strong></p>
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		<title>Periodista Ana Lilia Pérez: «Los corruptos con oficio no dejan huella»</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Feb 2013 20:32:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Claves]]></category>
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					<description><![CDATA[La periodista Ana Lilia Pérez está oculta en algún país del mundo. Tuvo que huir del suyo, México, a causa de las amenazas de muerte que recibe desde el año 2008 ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La periodista Ana Lilia Pérez está oculta en algún país del mundo. Tuvo que huir del suyo, México, a causa de las amenazas de muerte que recibe desde el año 2008 y que se intensificaron en 2012. Tales amenazas provienen de aquellos grupos de poder en México que se han sentido afectados por las revelaciones de corrupción que Ana Lilia Pérez ha hecho a través de un puntual, responsable y arriesgado periodismo de investigación que le ha merecido múltiples premios nacionales e internacionales, pero que sin duda ha cambiado su vida.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-164436 alignright" alt="LIBRO ELLAS TECLEANDO SU HISTORIA" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/ellas_art_5537_320x.jpg" width="320" height="480" srcset="https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/ellas_art_5537_320x.jpg 320w, https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/ellas_art_5537_320x-200x300.jpg 200w" sizes="(max-width: 320px) 100vw, 320px" /></p>
<p>Este es un fragmento de la extensa entrevista que la periodista mexicana <a href="http://radioredam.mx/grc/redam.nsf/vwAll/MALZ-5JW4MZ" target="_blank"><strong>Elvira García</strong></a> sostuvo con su colega <strong>Ana Lilia Pérez</strong>. Esta charla es una de las catorce que Elvira hizo a  mujeres periodistas de tres generaciones y de cuatro nacionalidades, mayoritariamente mexicanas.</p>
<p>Con estas entrevistas Elvira García construyó su libro:<strong> ELLAS, TECLEANDO SU HISTORIA</strong>, que apareció bajo el sello Grijalbo (Random House Mondadori), en México, en 2012.</p>
<p>El éxito del libro ha provocado que, hasta hoy, su autora continúe haciendo presentaciones públicas de esa obra en universidades y centros culturales de la capital y de la provincia mexicana.</p>
<p>Elvira García tiene cuatro décadas dedicada al periodismo escrito, radiofónico y televisivo en México.  Ha publicado en más de treinta medios escritos a lo largo de su vida. Sus columnas y entrevistas dedicadas a temas de carácter mediático han aparecido desde 1986 en periódicos mexicanos como <i>La Jornada</i>, <i>El Financiero</i> y <i>El Universal,</i> entre otros. Ha sido productora, directora y guionista de radio y televisión. Desde 2009 dirige y produce la serie documental: <i>Grandes periodistas mexicanos</i>, para el <i>Canal 22</i>. Actualmente conduce ENTRE NOS,  su programa semanal en <i>Radio Red</i>, del Grupo Radio Centro, la cadena de mayor prestigio y rating en México. Ha sido jurado en más de seis certámenes de periodismo. Ha obtenido seis galardones en reconocimiento a su trabajo periodístico. Ha escrito seis libros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>A CONTINUACIÓN UN FRAGMENTO DE LA ENTREVISTA PUBLICADA CON AUTORIZACIÓN DE LA AUTORA</p>
<h2 style="text-align: center; padding-left: 30px;"><strong>“LOS CORRUPTOS CON OFICIO NO DEJAN HUELLA”: ANA LILIA PÉREZ</strong></h2>
<h2 style="text-align: center; padding-left: 30px;">“Inadmisible, ser perseguida por hacer mi trabajo honradamente”</h2>
<p style="padding-left: 30px;">“En México un periodista paga muy caro no aceptar corromperse. Es indigna e  inadmisible la forma como tengo que defender mi derecho a ejercer el periodismo, que es mi profesión”. Ana Lilia Pérez dice esto y la voz se le quiebra; sus palabras denotan el estado de tensión en que vive desde el 2007, acosada por demandas y una guerra de terror.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Esa tensión comenzó en agosto de ese 2007, cuando el emporio gasero <i>Grupo Zeta</i> (holding mexicano de ochenta empresas) enderezó contra ella y <i>Contralínea</i> -la revista donde publica- una demanda por daño moral. A esa querella seguirían más, interpuestas en otros juzgados de país. ¿Por qué? Porque Ana Lilia publicó la entrevista que voluntariamente le concedió el Presidente del Consejo de Administración de aquella firma, en la cual él dio a conocer su enorme poder que, por igual, compra conciencias que favores políticos. Pero detrás del acoso hay otro objetivo: que la periodista deje de investigar y exhibir la corrupción que mina al sector energético y a Pemex y en la que están involucrados funcionarios del actual gobierno; y también lo estuvieron uno que otro muerto, como Juan Camilo Mouriño, quien fuera la mano derecha del entonces presidente de México Felipe Calderón Hinojosa.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>* * *</i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i> Ana Lilia Pérez Mendoza ha aprendido a vivir cuidándose en extremo. Detrás de su mirada tímida e ingenua, hay una periodista de treinta y seis años de edad, que camina a diario con un amparo en la bolsa, ocultándose a veces, durmiendo mal y bajo custodia policiaca, sin echar en saco roto las amenazas recibidas. </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Pero Ana Lilia es fuerte. Lo aprendió de su entorno más cercano: el hogar donde convive con sus cinco hermanas, todo un mujerío que proviene de unos padres originarios de Guanajuato. Las seis hijas estudiaron en escuelas públicas y han luchado para conquistar una profesión. Ana Lilia fue la única que optó por la carrera de Comunicación. Antes de concluirla en la UNAM, reporteó por su cuenta temas culturales, que también le encantan. </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Así, sin conocer a nadie en los medios, ofreció y publicó reportajes en </i>La Jornada,<i> Excélsior, El Financiero, Milenio Semanal y El Universal, así como en lasrevistas Cambio y Amigos de Bellas Artes y fue corresponsal de Milenio Diario, medios mexicanos. La primera pieza periodística suya apareció en La Jornada, y la hizo con su amigo Alberto Solís; fue acerca del último regalo que Marie-Jo le hizo a Octavio Paz: su biblioteca, ya restaurada después del incendio que consumió decenas de libros. Otra investigación versó sobre Rosario Castellanos, para la cual entrevistó al primer novio de la chiapaneca, un médico de Comitán, el destinatario de uno de los primigenios poemas de Rosario. Ana Lilia consiguió que el médico le facilitara las cartas que ambos se escribieron durante aquel noviazgo.</i></p>
<figure id="attachment_164437" aria-describedby="caption-attachment-164437" style="width: 340px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-164437   " alt="Foto: Vanguardia México" src="http://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/premio_040712.jpg" width="340" height="265" srcset="https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/premio_040712.jpg 472w, https://www.clasesdeperiodismo.com/wp-content/uploads/2013/02/premio_040712-300x234.jpg 300w" sizes="(max-width: 340px) 100vw, 340px" /><figcaption id="caption-attachment-164437" class="wp-caption-text">Foto: Vanguardia México</figcaption></figure>
<p style="padding-left: 30px;"><i> A la par de ese trabajo, la joven reportera empezó a interesarse por un periodismo que mostrara la injusticia social y la corrupción. En 1999 reportó las condiciones en que vivían, encarcelados, niños indígenas en Tapachula. En otro, dio a conocer que Roberto Albores Guillén, entonces gobernador de Chiapas, remodeló las fincas cafetaleras de su familia, pero con dinero público. </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Un día, mientras colaboraba para el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y hacía guiones para Radio Educación, de la ciudad de México, le ofrecieron integrarse al equipo del periodista Miguel Badillo con el objetivo de fundar el diario El Independiente, del mafiosamente célebre y argentino Carlos Ahumada. Las diferencias de criterio editorial entre ambos hicieron renunciar a Badillo, quien retornó con su gente a Contralínea, la revista mexicana que dirigía de tiempo atrás. Ana Lilia lo siguió.  </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>A partir de este hecho, que ocurrió en 2003, el talento periodístico de Ana Lilia encontró espacio para crecer. Desde esa fecha escribe para Contralínea y Fortuna, de la misma casa editorial. Pero también ha seguido preparándose. Hizo un diplomado en historia de México, en la Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, otro en Periodismo, por la Universidad José Martí, de la Habana, Cuba y uno más en Periodismo Financiero, por el ITAM. Concluyó hace poco su Maestría en Periodismo.</i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Ella, que no pasó por el diarismo, ha tenido siempre su propia agenda temática, misma que propone y desarrolla. “Nadie me ha dicho qué asuntos abordar”. Su atención sobre la corrupción en el sector energético la llevó a escarbar en áreas relacionadas, como las gaseras, las subsidiarias de Pemex, los contratos de usos múltiples y tantos asuntos más, en los cuales confirmó que la corrupción “es mucha y la practican funcionarios del más alto nivel”.</i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>           <strong> Fue esta reportera la primera que investigó sobre el papel que jugaron en  Petróleos Mexicanos (Pemex, la empresa gubernamental más importante de México) los hijos de Martha Sahagún, gestores de la empresa Oceanografía ante la paraestatal.Fue Ana Lilia, y nadie más antes, quien dio con los contratos que Juan Camilo Mouriño firmó con Pemex, en un claro conflicto de intereses, pues él era, a la vez que representante legal de la empresa de su familia, dedicada a la explotación y venta de hidrocarburos, siendo diputado federal, asesor y luego Secretario de Electricidad, en la Secretaría de Energía, cuyo titular era su íntimo amigo Felipe Calderón.</strong></i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i> Luego, aquellos documentos los utilizó Andrés Manuel López Obrador (AMLO, candidato de la oposición que jugó por la presidencia tanto en 2006 como en 2012), como arma política. Sin embargo, cuando Ana Lilia comenzó a ser perseguida y amenazada por funcionarios del gabinete de Felipe Calderón, AMLO guardó silencio, nunca hizo explícita su solidaridad con ella, como todos esperábamos de un hombre que se dice honesto. </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i> Han sido muy altos los costos que la joven ha pagado por exhibir esos y otros documentos que involucran a empleados de los gobiernos de los entonces presidentes de México Vicente Fox y Felipe Calderón. <strong>Los resultados de las pesquisas periodísticas se publicaron en Contralínea y ahora forman parte del libro: Camisas azules, manos negras</strong>, que salió a la luz en febrero del 2010 y que ese mismo año fue reconocido con el Premio Nacional de Periodismo en el país. Está entre los libros de denuncia de mayor venta. <strong>En 2011 apareció su libro: <a href="http://www.gandhi.com.mx/index.cfm/id/Producto/dept/libros/pid/478612" target="_blank">El Cártel Negro</a>, un meticuloso seguimiento a la “ordeña” y venta clandestina de combustible propiedad de Pemex y de todos los mexicanos; en ese negocio están presuntamente involucrados funcionarios de la paraestatal y cárteles del narcotráfico.</strong></i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Desde hace pocos años, el trabajo periodístico de mi entrevistada también aparece en la ITF Seafarers, publicación que edita la International Transport Workers’Federation, con sede en Londres y con presencia en 147 países. Colabora como analista en CNN y NBC de Estados Unidos, Radio Francia Internacional y Telemundo, entre otras.</i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong><i>Desde mediados de 2012, Ana Lilia tuvo que dejar México intempestivamente. Quienes quieren silenciarla, reaparecieron y ahora con mayor agresividad. Por eso, hoy sigue fuera del país. Y, desde algún lugar del mundo, se duele por lo que ocurre en su patria.</i></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>            La charla que sostuve con Ana Lilia Pérez Mendoza se llevó a cabo en la ciudad de México, en la librería Rosario Castellanos, del Fondo de Cultura Económica, teniendo como “cielo” el plafón que imaginó y creó el suizo Jan Hendrix. Entre un té y otro, Ana Lilia me mostró que, pese al adverso panorama que enfrenta, ama su profesión y cree en la solidaridad del gremio, pero ya no tanto en <a href="http://www.sinembargo.mx/08-10-2012/391574" target="_blank">la libertad de expresión</a> y mucho menos en el sistema mexicano de justicia. </i></p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>* * *</i></p>
<p style="padding-left: 30px;">La corrupción apesta</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Cómo descubriste la corrupción en el sector energético de México?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Viajé a Tabasco a reportear asuntos relacionados con petróleo y contaminación  ambiental, lo cual me llevó a ver la corrupción. Encontré que muchas empresas de ese sector tienen vínculos con funcionarios públicos y que la mayoría de ellas presenta irregularidades, las cuales mostré. Al publicarse mi trabajo en <i>Contralínea</i> me empezaron a llegar datos que fui rastreando con fuentes de información. Muy rápido pude conocer, por ejemplo, los negocios de los Bribiesca (hijos y familiares de Martha Sahagún, esposa del entonces presidente Vicente Fox) en Pemex, cuando aún no se ventilaban públicamente. Me enteré por una entrevista que le hicimos –Miguel Badillo y yo- a Luis Ramírez Corzo, cuando éste era director de Pemex Exploración y Producción. Fue una charla muy privada, a iniciativa del propio funcionario.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Ramírez Corzo supo a quién elegir para hablar de lo que ocurría en Pemex. Tiempo atrás, Ana Lilia había publicado en <i>Contralínea</i>el reportaje sobre el <i>Grupo Saint Martin</i> “uno de los símbolo de la corrupción en esa empresa”, dice, y explica:</p>
<p style="padding-left: 30px;">“Lo titulé: “De <i>chaperos</i> a magnates del petróleo”, porque esa es la historia de los fundadores de aquella empresa mexicana integrada por los cinco hermanos Saint Martin Zepeda, quienes comenzaron como c<i>hapeadores</i> (recolectores) manuales de los derrames de crudo en Veracruz, Tabasco y Campeche”.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><i>Grupo Saint Martin</i> se promovió ante Pemex como especialista en bio remediación ambiental, con lo cual la paraestatal le otorgó contratos, sin verificar que tuviese tecnología precisa para hacerlo, todo con el fin de acallar las presiones de organizaciones ambientalistas internacionales como Greenpeace que denunciaban la contaminación y el desastre ecológico a causa de derrames de petróleo. Entre septiembre de 1995 y diciembre del 2000, por trabajos de limpieza ambiental <i>Saint Martin</i> ganó 496 millones de pesos, provenientes de Pemex Refinación y Pemex Exploración.</p>
<p style="padding-left: 30px;">“Habilidosos –abunda Ana Lilia- los Saint Martin hicieron primero una empresita y luego se metieron a fondo en Pemex, emparentándose más tarde con algunos de sus funcionarios; en poco tiempo se enriquecieron y corrompieron a tantos que ahora son socios de petroleros árabes”.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Luego de esas revelaciones surgió el encuentro solicitado por Luis Ramírez Corzo. Así lo recuerda la periodista: “Aquello no fue entrevista sino una queja; habló del agobio que sufría pues en la paraestatal había fuerte disputa por la intervención de Martha Sahagún en Pemex. En ese momento se discutía un contrato por 160 millones de dólares para <i>Oceanografía</i> y él nos contó cómo Raúl Muñoz Leos (director general de Pemex en aquel tiempo) era presionado por su propia esposa para que hiciera lo que Martha Sahagún le decía: que entregara contratos a <i>Oceanografía</i> porque sus hijos eran gestores de esa empresa.</p>
<p style="padding-left: 30px;">En ese encuentro periodístico que tuvo lugar en el Club de Industriales, Ramírez Corzo reveló más cosas a Miguel Badillo y Ana Lilia Pérez: “También nos platicó cómo los secretarios de estado empezaron a exigirle que los Bribiesca sacaran las manos de Pemex. Sin citarlo como fuente de información, porque así Ramírez Corzo nos lo pidió, publicamos esas declaraciones en <i>Excélsio</i>r. De inmediato, Presidencia de la República envió un comunicado diciendo que no existía tal operación. Luego, Ramírez Corzo mandó una carta al medio, en la cual -sin revelar que él era la fuente de lo publicado- dijo  que en Pemex ‘todo se hacía conforme a la ley’.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Por qué Ramírez Corzo pidió no ser citado?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Su revelación era muy delicada. Esa fue la primera vez que se habló públicamente de las operaciones de los hijos de Martha Sahagún en Pemex; luego de eso, yo empecé a investigarlos…</p>
<p style="padding-left: 30px;">Ana Lilia dice que la corrupción puede olerse. Y ella ha entrenado su olfato  para detectarla. Todo lo que averigua muestra descomposición. Sigue pistas y ata los cabos que la conducen a las rutas del dinero, billetes sucios que hablan del enriquecimiento ilícito y de la ilegalidad con la cual funcionarios, en complicidad con empresarios, se tornan multimillonarios en un pestañeo.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Por qué crees que Ramírez Corzo pidió ser entrevistado por ustedes?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Allá voy… Seguí investigando a <i>Grupo Saint Martin</i> y <i>Oceanografía</i> y encontré que Ramírez Corzo era parte de los funcionarios corruptos que operaban para ambas. A partir de que se publicó la información que evidenciaba que Muñoz Leos privilegiaba a <i>Oceanografía</i>, se filtró a <i>Reforma</i> la nota acerca de la cirugía que su esposa se hizo con fondos públicos. Ese fue el pretexto para sacarlo de Pemex<i>,</i> pero no porque a Vicente Fox le interesara limpiar la paraestatal; lo quitó para ascender a Ramírez Corzo, quien les garantizaba mejor operación de los contratos, y así fue: éste entregó a aquellas empresas contratos más jugosos, lo mostré en reportajes que hice del 2004 al 2006.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Ramírez Corzo te utilizó?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Mucho de lo que publica la prensa son filtraciones, la clave es qué hace el periodista con esa información. Si Ramírez Corso usó o no al periodista no importa; lo fundamental fue que difundí la existencia de la red de corrupción y cuando comprobé que él era parte de la misma, también lo dije, y en portada de <i>Contralínea</i>.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>El imperio gasero</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">Otro de los momentos determinantes del trabajo de Ana Lilia Pérez ocurrió en 2007, cuando una serie de datos la llevaron a poner la mira en el <i>Grupo Zeta</i>, la empresa de gas más importante de México, con ramificaciones en Centro y Sudamérica.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Cómo llegas al tema del <i>Grupo Zeta</i>?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Obtuve un documento de Pemex que se llama <i>Proyecto Suma</i>, diseñado en 2005 por Luis Ramírez Corzo y especialistas estadounidenses. Actualmente, él es asesor de petroleras texanas, pero mientras estuvo en la paraestatal creó un esquema para cambiar administrativamente a Pemex y abrirlo a la iniciativa privada. Al investigar yo a quiénes beneficiaría <i>Suma</i>, encontré que uno de ellos era el <i>Grupo Zeta</i>, que operaría gasoductos y terminales del almacenamiento, es decir, que sustituiría a Pemex Gas en las labores que le competen. Pedí una entrevista a Jesús Zaragoza López, presidente del corporativo, y no la concedió. Cuando publiqué la información que ya tenía, él llamó a la revista y dijo que daría una entrevista amplia; la primera parte la hice en sus oficinas de Polanco. Yo había recabado ya documentación acerca del lavado de dinero.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Ana Lilia se refiere a una información que años atrás había divulgado en los medios la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), en el sentido de que autoridades estadunidenses habían detenido una pipa del <i>Grupo Zeta,</i> cargada de cocaína. Y dice: “Cuando tienes al protagonista del asunto frente a ti, no puedes dejar de preguntárselo. Zaragoza confirmó que la DEA tenía una investigación abierta a toda su familia”.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Recuerda Ana Lilia que al interrogar a Zaragoza acerca de su cercanía con secretarios de estado “él me habló de su relación con Felipe Calderón y dijo que aportó dinero para su campaña electoral; me entregó documentos de los acuerdos que la empresa hizo en privado con Calderón”.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Pero, cuando estaba por fijarse la fecha de la segunda parte de la entrevista, que sería en el estado mexicano de Chihuahua, una empleada del señor Zaragoza –a nombre de él- “me ofreció dinero, viajes y demás”.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Qué le respondiste?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Rechacé todo. Con ella él me mandó decir que podría asegurar mi futuro y el de mi familia. Ofreció enviar uno de sus aviones para que me trasladara al lugar de la entrevista; para él eso no es difícil, pues cada uno de sus hijos posee una aeronave y la familia tiene barcos y mucho más, pues es multimillonaria; el Grupo Zeta figura como la quinta empresa de gas más grande del mundo.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Después de una larga espera, el titular del <i>Grupo Zeta</i> le puso fecha a la segunda cita con Ana Lilia, en Ciudad Juárez, sede del emporio gasero. “Yo tenía la instrucción de no quedarme ni un día allá; cuando un empresario como él no sólo confirma información sino que da a conocer cómo soborna a alcaldes, crea diputados y hasta me entrega documentos que lo prueban, sentí que algo no estaba bien. Todo lo que dijo lo grabé con su aprobación, fueron casi cinco horas de entrevista; regresé el mismo día por los medios que la revista me proporcionó.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿No te extrañó que te contara cosas tan delicadas?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Me pareció que él tiene tanto poder que le daba lo mismo decirlo. Siempre hizo evidentes sus influencias con secretarios de estado y su cercanía con Los Pinos en los últimos dos sexenios.  Yo le preguntaba y él hablaba y hablaba…</p>
<p style="padding-left: 30px;">Ana Lilia recuerda que Zaragoza mencionó el trato diferenciado que Hacienda le ha otorgado a sus empresas: “Decía que, por un lado, esa dependencia no cierra la investigación sobre lavado de dinero, y, por el otro, les perdona impuestos. Se mofaba de Hacienda”: ‘Imagínese –dijo-, de 20 millones de impuestos que pagamos, nos regresaron diez y nueve’.</p>
<p style="padding-left: 30px;">En agosto del 2007, a los cinco meses de que se publicó la entrevista, el <i>Grupo Zeta</i> demandó a la periodista y al director de <i>Contralínea</i>. La querella fue interpuesta por Jesús Zaragoza López, Presidente del Consejo de Administración de la gasera, cuya firma tiene filiales en Centro y Sudamérica.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>¿Intento de extorsión?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">El argumento principal del <i>Grupo Zeta</i> para demandar a la revista y a la reportera es que Ana Lilia y Miguel Badillo intentaron extorsionarlo, luego de la entrevista. Cuando se lo pregunto, la reportera afirma categórica “eso no es cierto”. Ante mi insistencia, agrega, mirándome a los ojos:</p>
<p style="padding-left: 30px;">“En <i>Contralínea</i> no se negocia ningún asunto; si así fuera, los contratos que firmó Juan Camilo Mouriño con Pemex no se habrían mostrado. La revista, con casi diez años de vida, numerosas demandas y enfrentando el acoso judicial y las amenazas, está pagando el costo de ventilar graves asuntos de corrupción que involucran a poderosos empresarios y funcionarios del más alto nivel del gobierno federal. Son asuntos que han puesto en jaque a Los Pinos, pero ni una sola línea de la información publicada ha sido desmentida. Quien quiso sobornarme fue el titular del <i>Grupo Zeta y </i>lo denuncié desde 2008, tanto en la Fiscalía Especial de Delitos Contra Periodistas, de la PGR y como en la CNDH, sin que mi demanda prosperara”.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>La pista hacia Juan Camilo</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">Ana Lilia Pérez dice muy convencida que “los corruptos con oficio no dejan huella; pero quienes no lo tienen, plasman un montón”. Y ella observó un sinfín de rastros; al seguirlos, halló una enredada madeja, de la cual jaló un hilo que la llevó a tres nombres: Felipe Calderón Hinojosa, César Nava y Juan Camilo Mouriño:</p>
<p style="padding-left: 30px;">“Encontré documentos que enviaban los directivos de <i>Oceanografía</i> a Calderón cuando era Secretario de Energía; también descubrí papeles que prueban reuniones operadas por Nava y Mouriño para discutir, en esa Secretaría, los contratos que Pemex entregaría a <i>Oceanografía</i> por mil quinientos millones de dólares”.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Desde ese momento, Ana Lilia se dio a la compleja pero lenta tarea de investigar a  esos tres personajes. Así fue como a principios del 2008 se topó con los contratos que Juan Camilo Mouriño firmó del 2001 al 2004, siendo presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y, a la vez, contratista – a través de la empresa <i>Grupo Energético del Sureste</i>, de su familia- de Pemex Refinación. Con los documentos en la mano, la reportera solicitó una entrevista con Mouriño, recién nombrado Secretario de Gobernación, pero él se la negó. Los contratos de Pemex con Ivancar, S.A de C.V, perteneciente al <i>Grupo Energético del Sureste </i>se exhibieron en <i>Contralínea</i> el 16 de febrero del 2008.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Cómo encontraste los contratos?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-No puedo decir mucho, pues a partir de que los exhibí, recibí amenazas de muerte de funcionarios y empresarios vinculados al hoy fallecido Juan Camilo.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Y también de él?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-No, pero sí de su gente. Hubo mucha presión hacia mí y la revista para que reveláramos la fuente, hasta llegó un mensaje del presidente Calderón, por medio de César Nava: decía que sólo quería saber mi fuente; si la decía levantaban el veto de publicidad a <i>Contralínea</i>.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Sin medias vueltas confirma que la fuente “sólo la conozco yo”. Abunda: “Me dieron indicios de información y no publiqué nada sin verificarla, porque además ya tenía encima la demanda del <i>Grupo Zeta</i>”.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Le pregunto por qué cree que su informante le puso en las manos aquella bomba, y responde en voz baja, mirando a su alrededor: “todavía hay gente honesta”. Añade: “En el sector energético he encontrado funcionarios que hacen bien su trabajo, no están de acuerdo con la corrupción y se indignan más cuando es la cabeza del Ejecutivo o gente cercana a él la que opera así”.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>-¿Funcionarios que llevan muchos años en Pemex se indignan por el actual manejo de la paraestatal?</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">-Hay gente de todo…. No puedo dar más datos. Hay personas indignadas y no se trata de priístas o panistas. Pemex es hoy ejemplo de lo que pasa México, en donde las disputas se dan a muerte, porque es dinero lo que está en juego.</p>
<p><em><strong>Si quieres seguir leyendo ésta y otras entrevistas a mujeres periodistas, adquiere el libro: ELLAS, TECLEANDO SU HISTORIA, de Editorial Grijalbo (Random-House Mondadori), 2012.</strong></em></p>
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