Contenidos gratuitos o de pago, una reflexión

02/03/2010
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Foto tomada de Newsweek

 

Interesante artículo publicado en Newsweek por Andrew Zolli, director ejecutivo de PopTech, una red de innovación social, sobre los contenidos gratis y de pago.  Para reflexionar.

The Future Won’t Be Free

Quince años y dos carreras atrás, yo, como muchos de los jóvenes, aspirantes a digirati, emigré a Nueva York para ser parte de lo que iba a ser la revolución de las puntocom. He trabajado en la nueva división de medios de comunicación de una agencia de comunicaciones bien considerada, diseñando y desarrollando páginas web para grandes empresas.

Muchos de estos sitios tenían la intención de donar grandes cantidades de contenido, y di la vuelta al mundo dando contados discursos ensalzando las virtudes del acceso on line libre para todos. Por lo general obtengo una cálida recepción.

En aquellos días, recitaba frecuentemente una máxima de Stewart Brand que “la información necesita ser libre”. Y como casi todos los demás en ese momento, estaba citando solo la mitad de lo que decía. “Por un lado”, Brand explicó, “la información necesita ser cara porque es muy valiosa. La información correcta en el lugar correcto sólo cambia tu vida. Por otro lado, la información necesita ser libre, porque el costo de obtenerla es cada vez menor y menor todo el tiempo. Asi que tenemos estos dos luchando entre sí.”

Un pensamiento matizado como éste era más difícil de parafrasear, y vender “libertad” nos hace ver como visionarios —radicales algunas veces. El hecho de que los adultos miraban con curiosidad a nuestros (largamente ausente) modelos de negocios solo confirmaba que tan inteligentes pensábamos que eramos.

Lamentablemente, como hemos visto desde entonces, para las empresas cuyo principal producto es el contenido—como cualquier revista y periódicos que lees, incluyendo este—la idea que nosotros como visionarios de Internet vendimos, era una completa basura. Persuadimos a ejecutivos a que compitan con ellos mismos de manera on line con la creación de sitios webs que ofrecían gratuitamente el mismo contenido que su personal trabajaba tan arduamente para producir y vender en sus publicaciones impresas. La teoría era que las empresas supuestamente harían dinero   “monetizando económicamente la atención” o algún otro concepto similar, lo cual significa cargárselo a los clientes más adelante, o vendiendo publicidad, o ambas.

Lo compraron, y la internet los está pulverizando. Noten que no dije que “infotech” o “medios digitales” los estaban pulverizando. Específcamente es la internet. Después de nuestra iniciativa, las empresas han formado una generación de jóvenes que nunca, jamas, tenga que pagar por contenido de una laptop o computadora de escritorio. Pero esto no es el apocalipsis. Muchas nuevas plataformas digitales se están gestando y pronto en el desarrollo de cada uno de ellos habrá una batalla por el modelo de negocio—una pelea para saber quien va a pagar-. La llegada de algún nuevo dispositivo es otra oportunidad para convertirlo todo alrededor.

Cuando compro la versión del árbol muerto de mi periódico local no tengo ninguna expectativa de que debería ser gratuito. Si lo recojo y salgo de la cafetería sin pagar, eso es robar. Pero cuando subo las escaleras hacia mi oficina e ingreso a la página web del mismo periódico, me siento con el derecho divino de acceder a la totalidad de ese periódico—y 10 años de sus archivos—gratuitamente. Sin embargo cuando uso algún gadget inventado reciéntemente (como el Kindle de Amazon) para acceser a ese mismo periódico, pago por ello. Y yo espero pagar. Cuando el mercado se inunde del iPad y sus inevitables clones, yo espero pagar por ellos también.

A la larga, la primera década de la web podría llegar a ser visto como una aberración momentánea—un eco de la cultura libre de los años 60 cuando todos tomamos el mal ácido digital. Entonces, compañias de medios, en nombre de todos los equivocados visionarios de la internet, me disculpo. Nos gustas—realmente nos gustas—y no queremos un mundo sin ustedes. Si ustedes pueden aguantar hasta tener nuevos tipos de pantallas y nuevos conjuntos de expectativas, estarán bien. Serán diferentes, pero estarán bien. Solo, por favor, no tomen mi palabra sobre ello en este momento. Pregunten alrededor.

[artículo original: The Future Won’t Be Free]

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