Las explosiones ocurridas en la maratón de Boston pusieron a prueba, nuevamente, a ciudadanos y periodistas en su carrera por informar al mundo sobre el acontecimiento. Si bien los usuarios pudieron haber compartido, más rápido, fotos de lo sucedido en las redes sociales, la palabra de un profesional pesó más a la hora de conocer la verdad de los hechos.
Si bien ahora los periodistas compiten con la inmediatez que mueve al mundo virtual, la ventaja que estos tienen la capacidad de transmitir una noticia a millones de personas. Una ventaja que solo la credibilidad les puede otorgar.
Para muestra un botón. La primera foto publicada durante la detonación de dos explosivos en la ciudad de Boston fue en Twitter, y la hizo un ciudadano.
Tuvieron que pasar 8 minutos para que el editor de redes sociales de la agencia Reuters, Anthony De Rosa, compartiera ese tuit y empezara una avalancha informativa sobre el tema.
Si bien un usuario informó sobre la explosión en primera instancia, luego de que un periodista compartió el contenido, las personas conectadas a las red contribuyeron a que esta noticia se difunda por el mundo.
Lo cierto es que el público necesita de los medios por la credibilidad que tienen al informar. Dentro de todo un ruido informativo, son los periodistas los que deben ofrecer noticias de interés a sus lectores, y en este caso, seguidores. Anthony De Rosa es un periodista con credibilidad y con una sólida marca digital.
Fuente: Nieman Journalism Lab











