#Brasil2014

Portadas con groserías a debate

Por Milagros Olivera Noriega

Publicado el 07 de julio del 2014

En la portada del diario colombiano “Hoy” se lee: “Árbitro español: hijo de la gran puta madre que te parió”. No ahondaremos en la violencia verbal machista que algunos insultos refuerzan, pero sí reproduciremos las recomendaciones de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano en relación al uso de las groserías en los textos periodísticos.

El medio no se limita. A toda página y mostrando el rostro del árbitro, el titular es acompañado con un texto que acusa al madrileño de estar “comprado por la FIFA”. Además, lo califican como un “delincuente”. Si bien el árbitro Velasco Carballo fue cuestionado por no expulsar a Julio Cesar y los colombianos consideraron que tuvo una preferencia por los brasileños, un editor o director de un medio  de comunicación debe evitar que sus emociones lo dominen al momento de titular.

PRINCIPIOS

En primer lugar la organización señala que tanto las revistas como los noticieros “se convierten en piezas pedagógicas para la enseñanza del idioma y de su uso apropiado”. Es por ello que las llamadas “malas palabras”, groserías o expresiones malsonantes “han sido excluidas del uso común por su carácter ofensivo o de mal gusto. El periódico o noticiero respeta esa convención social y las excluye de su lenguaje.

En los manuales de estilo se establecen mecanismos de defensa contra el uso de estas palabras:

  • Solo se las acepta en casos muy excepcionales.
  • Su publicación debe ser autorizada por los directores.
  • Han de ser parafraseadas, cuando son indispensables para la comprensión de una situación
  • Si la posición del protagonista convierte la expresión en un hecho excepcional.
  • Para incluir las malas palabras en una cita textual debe proceder de una persona relevante, deben haber sido dichas en público y deben tener justificación en su contexto.

Dicho en pocas palabras: pueden ser reproducidas si agregan información. No basta, por tanto, que la expresión malsonante haya sido dicha en el curso de una entrevista.

El manual de estilo de El País agrega que si ha de escribirse la palabra “ se escribirá con todas sus letras” y no en forma abreviada.

La FNPI asevera que The Washington Post, como diario, respeta el buen gusto y la decencia, “al tiempo que comprende que los conceptos de la sociedad respecto del buen gusto y la decencia cambian permanentemente”. Eso significa que “una palabra que resulta injuriosa para una generación, puede formar parte del lenguaje habitual de la próxima”. 

En el Código de Conducta del medio se señala que  de ninguna manera las obscenidades se utilizarán sin la aprobación del editor ejecutivo, o del secretario de redacción o de su adscripto. “Evitaremos publicar palabras soeces y obscenidades a menos que su utilización sea tan esencial para una crónica significativa, que su sentido se pierda sin ellas”, asegura.

Otros medios:

  • El lenguaje que se use en el diario debe ser correcto, no solo en cuanto a la forma, sino también con respecto al contenido.
  • Es necesario desterrar las palabras malsonantes, salvo en el caso de que no se entienda la noticia sin su mención, o hayan sido pronunciadas en circunstancias que justifiquen su inserción en el texto – Manual de Estilo y Ética Periodística de La Nación, Buenos Aires.
  • El Comercio no publica groserías. Eventualmente podrá incluirlas, si ello fuera necesario, para obtener la claridad y el rigor. En tal caso se publica la palabra malsonante y no sus iniciales o formas indirectas que impidan o dificulten conocer exactamente el término en cuestión – Libro de Estilo de El Comercio, de Lima.
  • Están terminantemente prohibidas las expresiones malsonantes y las groserías, aunque las haya proferido el entrevistado. En casos muy excepcionales y solo con la aprobación de las directivas del periódico pueden utilizarse explícitamente o en paráfrasis, si son absolutamente indispensables para la comprensión de la información o si son pertinentes por la posición del protagonista – Manual de Redacción de El Tiempo, Bogotá.

Además, la Red Ética segura de la FNPI impulsó el debate vía Twitter lanzando la siguiente interrogante que fue respondida por los usuarios de la red social:

Y los tuiteros se manifestaron:

 

 

 


Con información de la FNPI

 

Publicado por:

Feminista. Estudio Periodismo en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Fui editora de Cultura de Diario16.

Sígueme

Twitter

COMPATIR EN REDES

NOTICIAS RELACIONADAS

Los medios deben regular más el trabajo que la opinión de sus redactores

La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) realizó hoy el webinar “7 interrogantes éticas en el periodismo digital”, a cargo del periodista Andrés Azocar (@andresazocar), director de medios digitales del Grupo Copesa de Chile. Azocar abordó el tema en lo que llamó dudas respecto a la actividad de los reporteros en la actualidad.

01-08-13

Descarga el ebook “Pistas para narrar la paz”

¿Cómo se puede informar sobre la paz tras un conflicto interno? El ebook “Pistas para narrar la paz” es un recurso que revisa experiencias de comunicación efectiva para elaborar una agenda periodística que destaque la justicia y la democracia, además de la seguridad pública.

02-10-15

Lección de la FNPI: Excelencia narrativa y el rigor en los datos

El periodista Alejandro Sánchez de la revista Emeequis escribió un texto titulado “El joven que tocaba el piano (y descuartizó a su novia)” que fue muy criticado dentro y fuera de México al ser considerado misógino. También publicó otro muy notable “Yo, autodefensa”, por el que fue nominado al Premio Gabriel García Márquez.

11-10-14

COMENTARIOS