Claves

Cuestiones éticas: ¿Se debe entrevistar a un prófugo de la justicia?

Por @cdperiodismo

Publicado el 10 de enero del 2016

El consultorio ético con Javier Darío Restrepo de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI)  tiene una respuesta a esta pregunta: Una entrevista exclusiva con un prófugo de la ley se ofrece a cambio de no revelar la ubicación del delincuente. ¿Debe aceptar el periodista tales condiciones?

Si bien ni Sean Penn ni Kate del Castillo son periodistas, ambos entrevistaron a El Chapo Guzmán, y por ello muchos colegas han estado discutiendo la cuestión ético. Parece reiterativo decirlo, pero ambos son actores, y no son periodistas. Los límites éticos que tengan son personales, y no están regidos por la profesión que nosotros ejercemos.

LA RESPUESTA DEL CONSULTORIO ÉTICO

-Dentro de las tareas específicas del periodista está la de dar a conocer la realidad, de la manera más completa posible y lo que piensa un prófugo de la ley, sus motivaciones y su personalidad, hacen parte de esa realidad que la ciudadanía tiene derecho a conocer para entender el fenómeno y para juzgar las políticas y mecanismos de seguridad.

-Otra cosa es que por incompetencia o por irresponsabilidad del periodista una entrevista con delincuentes se convierta en apología del delito. En ese caso es claro que lo condenable no es el hecho de la entrevista, sino la incompetencia del entrevistador y de su editor.

-El hecho también puede mirarse desde el punto de vista de los derechos del delincuente, que no desaparecen por razón de su delito. En algunos casos el mandato judicial restringe algunos de esos derechos, vg, el desempeño de cargos públicos, o la pérdida de la patria potestad, o la limitación de sus derechos políticos, pero ninguna de estas sanciones restringe su derecho a la expresión.

-El ciudadano común, y a veces las mismas autoridades, entienden el acceso del periodista a delincuentes o subversivos, como una forma de complicidad con ellos porque, infieren, el periodista conoce su ubicación y accede hasta ellos. La realidad es otra: el delincuente o subversivo que quiere informar a través de la prensa, busca al periodista. No es éste quien los encuentra, sino ellos quienes aparecen ante el periodista, y es él quien debe decidir qué se publica, no el delincuente.

-Pero aún si el periodista conoce el lugar en que fue hecha la entrevista y puede ubicarlo, no debe participar ese conocimiento a las autoridades, porque la confianza de otra fuentes en el periodista, se vería disminuida y esa disminución de la confianza de las fuentes va en perjuicio del derecho de la ciudadanía a tener información de calidad, que es la que garantiza el libre acceso de la prensa a las fuentes. Si el oficio de las autoridades es ubicar y capturar a los delincuentes, la del periodista es mantener bien informada a la ciudadanía, dos taras que no tienen por qué interferirse.

Más sobre el tema aquí

Publicado por:

Sígueme

COMPATIR EN REDES

NOTICIAS RELACIONADAS

Los periodistas que no queremos

¿Qué sucede cuando es el periodista el centro de un reportaje? La historia puede perderse y mezclarse con la propia experiencia del autor.

16-10-13

Periodista británico aparece en nuevo video del Estado Islámico

En un nuevo video del Estado Islámico aparece el fotoperiodista británico John Cantlie, quien asegura que se trata del “último film de esta serie”.

10-02-15

Columnistas piden disculpas por sus errores a lo largo del año

Mea culpa. Sí. En Canadá los columnistas  Margaret Wente y Jeffrey Simpson, del The Globe and Mail, han escrito artículos sobre los errores, las hipótesis y predicciones equivocadas que expusieron en sus columnas a lo largo de 2010. En The Toronto Star, la editora Kathy English también pidió disculpas en el papel. Este último medio publicó 328 […]

11-01-11

COMENTARIOS