Después de casi un mes, el reportero Nicholas Davies y el camarógrafo Gareth Montgomery-Johnson, del canal de noticias iraní Press TV, fueron liberados por el grupo armado que los había capturado. El gobierno libio los acogió para luego reportarlos a su país.
Ambos fueron arrestados el 22 de febrero en Trípoli acusados de ser sospechosos de espionaje.
En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, las autoridades británicas reiterado que «el Ejecutivo británico se ha mantenido en contacto de forma regular con las autoridades libias, los hombres y sus familias».
Los reporteros confesaron que ingresaron de forma ilegal, pero negaron vínculos con rebeldes.
Cabe recordar que Amnistía Internacional y Reporteros Sin Fronteras exigieron su liberación durante las últimas semanas.











