Periodista tuitero

Cómo lidiar con el ego y la falta de sentido común de algunos periodistas tuiteros

19/03/2012
230 Views
  • Pin It

Las redacciones necesitan periodistas que usen las redes sociales. Ojalá todo postulante a un puesto en una organización de noticias tenga vocación, ética, buena redacción, olfato periodístico, pasión… y una marca digital.

Se confunde lamentablemente marca digital con ego o afán de figurar a cualquier precio. Si de por sí los periodistas ya tienen un ego descomunal, los periodistas tuiteros llegan a superar a los ‘no conectados’ en este rubro. ¿Por qué? Sitios como Twitter y Facebook ofrecen una visibilidad y un pequeño poder para el que no estaban preparados (salvo las estrellas de la televisión) por lo que no dudan en usar estos canales como campos de tiro donde disparan sin control la primera tontera que se les ocurre, incluyendo cosas internas del medio en el que se encuentran. A la par, ‘empoderados’ insultan, calumnian, difaman y se burlan.

¿Deben los empleadores poner freno a estos periodistas que no conocen del autocontrol en las redes sociales? Esta pregunta fue planteada por algunos editores y jefes de redacción a Clases de Periodismo.

En un amplio artículo en PoynterSarah Fidelibus, profesora y especialista en medios sociales, analizó la problemática que enfrentan los empleadores y los periodistas respecto al uso de las redes sociales. Fidelibus ofrece recomendaciones claves para ambos actores y recomienda un trabajo conjunto para diseñar una política de medios sociales con la finalidad de asegurar que todos entiendan los objetivos. De esta forma, se pueden evitar los tan publicitados despidos por un tuit o por una actualización en Facebook (ver Storify al respecto). La profesora tiene razón. La imposición no funciona. Peor (y más peligroso) que un periodista tuitero con ego inflado será un periodista regañado por su imprudencia.

EL DIÁLOGO FRENTE A FRENTE

Para evitar herir la susceptibilidad de este periodista con ego descomunal que usa Twitter para promover los contenidos del medio y a la vez disparar mensajes desatinados, lo más recomendable es propiciar una conversación en la redacción sobre el tema.

En un reciente taller, al que asistieron redactores y jefes de redacción o editores, el trabajo para acabar la jornada fue elaborar un decálogo del periodista tuitero ideal para una organización. Los periodistas y sus jefes o jefes de área hicieron una nutrida lista de reglas-sugerencias-recomendaciones que permitió debatir y reflexionar sobre el tema. La exposición de casos y situaciones complejas generadas en las redes sociales hizo que muchos se dieran cuenta de la importancia de ser auténticos, pero responsables, de no perder la esencia, pero tampoco hacer el ridículo.

Y, al fin y al cabo, como dice Mónica González, directora del Centro de Investigación Periodística (CIPER) de Chile, “un periodista que busca el ego y la fama es una manzana podrida”.

Periodista. Editora de Social Media de Agencia Andina y El Peruano. Profesora especialista en periodismo digital, comunicación digital y social media. Directora de Clases de Periodismo.

Leave A Comment