Claves

10 lecciones sobre una publicación de una historia llena de errores

Por Esther Vargas

Publicado el 07 de diciembre del 2014

El escándalo desatado por el tremendo error de la revista Rolling Stone de publicar una denuncia con severas inconsistencias sobre una violación en la Universidad de Virginia nos deja varias lecciones.

Veamos.

1. No podemos enamorarnos de las fuentes. Por más que la historia sea fascinantemente explosiva, un verdadero golpe periodístico y nos abra el apetito de dar una primicia, los periodistas debemos DUDAR y tomar distancia de la fuente.

2. Las disculpas por parte de los editores y periodistas deben ser claras, auténticas, honestas y finalmente DISCULPAS reales. En el caso de Rolling Stone me queda la sensación de que la culpa se atribuye ligeramente a la fuente. Las responsabilidades recaen en la periodista y sus editores.

3. Contrastar y cruzar las fuentes son (creo) lo primero que nos enseñan en la universidad. ¿Qué pasó?

4. La fuente no decide la metodología del trabajo, y no impone el rigor que debemos tener. En el caso , la autora de la crónica, se sabe que cedió a los pedidos de la fuente de no buscar a los atacantes. Rubin y los editores aceptaron por respeto a la víctima. ¿Se vale? Respetar a la fuente no significa ser su títere. El periodista debe tomar decisiones en base a su formación.

5. El periodismo narrativo no es el paraguas para recrear historias que acaban de distanciarse del periodismo y se acercan peligrosamente a la ficción. El trabajo de Erdely en clave de crónica deja muchos vacíos.

6. Dudar de las historias demasiado buenas y demasiado redondas tendría que ser el deber de todo editor. Olfato puro. Esto no ocurrió en la revista o quizá pasó que la obsesión por dar un golpe periodístico los nubló a todos. Ocurre y nadie está libre. Hay que saber tomar distancias y desconfiar hasta del mejor de nuestros reporteros. No porque sea malo. Posiblemente nuestro más brillante reportero se enamoró de la fuente, miró a un solo lado. Este caso me hizo recordar a Emeequis.  

7. La historia debería ser retirada cuando hay faltas tan graves. Lo ha hecho bien France 24 con un lamentable reporte de Laurence Cuvillier, quien admitió sus errores en el reportaje que difundió sobre la presunta desaparición de 31 estudiantes en Cocula, México. El medio francés retiró de su portal de Internet toda la información. Bueno, Rolling Stone mantiene la información con las disculpas como entradilla. Quizás lo más adecuado sería escribir un artículo amplio sobre las fallas, tal y como lo hizo El País cuando puso en tapa a un supuesto Hugo Chávez entubado en un hospital.

8. Verificar los detalles. Dice bien The Washington Post que los medios no puede probar un hecho, en esta caso la violación, pero pueden verificar de forma independiente los detalles, acabar con la discrepancia y determinar si las discrepancias que encuentra son lo suficientemente sustanciales como para desacreditar una historia. No ocurrió.

9. El periodista no puede tener la historia escrita en su cabeza sin haberla siquiera reporteado. Cuando la ‘bomba periodística’ conmovió al mundo,  contó que se había ido por todo el país en busca de sobrevivientes de violación y se emocionó mucho cuando tropezó con Jackie. Como analiza El País de España,  estaba en busca de un testimonio como el de Jackie pero ninguno “parecía ajustar”. Hasta que Emily Renda, una joven que fue violada en el otoño de 2013  le presentó a Jackie. “Erdely no escribió una historia porque tuviera los hechos, sino que buscó con afán esos hechos para probar una historia ya antes escrita en su cabeza”, dice bien Yolanda Monge.  ¿Nos ha pasado? Claro que sí. Yo he llegado a cubrir historias con titulares en la cabeza. Y luego me he desilusionado al darme cuenta de que estaba muy lejos de la verdad. Delete.

10. Atacar a la periodista y al medio cuando cometen un error es muy sencillo, pero es preciso reconocer que esta historia fue reproducida, explotada y dada por cierta por decenas de medios que no VERIFICARON, a excepción de unos pocos como The Washington Post y Slate. Durante el desarrollo posterior a la investigación, Erdely se negó a responder preguntas específicas acerca de su acercamiento con los acusados. El editor en jefe dijo que los hombres acusados no fueron nombrados y contactados en la historia, porque “nosotros estábamos contando la historia de Jackie. Es su historia¨.

Publicado por:

Periodista. Profesora especialista en periodismo digital, comunicación digital y social media. Directora de Clases de Periodismo y Sin Etiquetas. Consultora en Social Media. Soy editora de Audiencias del diario Perú21 del grupo El Comercio de Perú. Colaboro con la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano Gabriel García Márquez (FNPI).

Sígueme

Facebook Twitter

COMPATIR EN REDES

NOTICIAS RELACIONADAS

¿Ex abrupto o exabrupto?

Nuevo post en Cuaderno de Estilo para periodistas.

13-03-14

México: El caso de la reportera despedida por quitarse la ropa interior

Ha pasado más de un mes desde que apareciera el video de la reportera Andrea Vilash en YouTube quitándose la ropa interior durante una entrevista con el grupo mexicano “La Original Banda El Limón”

13-10-13

Periodistas estiman que la economía estadounidense se recuperará

Los periodistas de negocios en Estados Unidos esperan que las condiciones económicas de sus ciudades mejoren en los próximos seis meses.

12-08-11

COMENTARIOS